miércoles, 13 de febrero de 2019

Nos mudamos






Después de algo más de ocho años por aquí, hemos decidido darle un nuevo aire al blog; así que además de cambiarle un poco la imagen, también lo hemos trasladado a otra plataforma. Desde hoy mismo podéis encontrarnos en http://www.espemigratoria.wordpress.com. Os esperamos por allí.

lunes, 11 de febrero de 2019

Reikiavik - Pablo Sebastià

Después de años de ser los capos de la mafia en Barcelona, los Ferrutti, dueños de locales de juego clandestino y reyes del tráfico de drogas y de la trata de blancas, yacen inertes en uno de sus antros. Parecían ejercer el control sobre la ciudad y tener a la policía a su servicio, pero Hannu se confirma como el mejor para eliminar escoria de la faz de la tierra y nunca deja un cabo suelto.

Esta vez, una joven y su bebé se cruzan en su camino y en el de su fiel compañero, un rottweiler gigantesco de color azabache. Juntos deben huir del resto del clan de los Ferrutti y de una Barcelona corrupta y sumida en el odio… Pablo Sebastià nos sumerge en los bajos fondos barceloneses, pero también nos lleva de viaje hasta Islandia, Sicilia e, incluso, al futuro...

Edición: 1ª ed.
Publicación: Madrid: Reino de Cordelia, 2018
Descripción física: 296 p.; 20 cm.
ISBN: 978-84-16968-59-6
CDU: 821.134-2"20"
Signatura: N SEB rei
Precio: 19,95 euros en Casa del Libro.


Hace ya unas cuantas semanas que tuvimos un encuentro con Pablo Sebastià, el autor de esta novela, cuando vino a Madrid para presentarla en la librería Lé. A aquella cita acudimos varias representantes del comando Madrid de #SoyYincanera y allí, acompañado por su editor y por la periodista Teresa Viejo, Pablo nos brindó la ocasión de conocer algunos detalles sobre esta historia tan original. Una de las cosas que más me llamó la atención fue que en ella se trata el tema del teletransporte; y es que creo que más o menos todos hemos pensado alguna vez en lo útil que sería poder hacerlo...

La historia que nos cuenta Pablo son en realidad dos historias, con las que además viajaremos en el tiempo (algo que, ya que hablamos de teletransporte, queda ciertamente muy apropiado), porque suceden en dos años diferentes. Por un lado, en la Barcelona de un caluroso verano de 2016 conoceremos a Hannu, que va siempre acompañado de Reikiavik, su imponente rottweiler, y que en esta ocasión se cuela en un local de juego clandestino para, sin que le tiemble el pulso lo más mínimo, acabar cosiendo a tiros a los hermanos Ferruti, cuya familia es la que controla la mafia de la ciudad. Y por otro lado, pero una década antes, conoceremos los sucesos relativos a Pietro Fabruccini, que está cumpliendo pena de prisión por su pertenencia al clan de la familia Manzini, después de un tiroteo en el que para proteger (infructuosamente) a su jefe abatió a varios policías. Pero un día recibe la visita de don Carlo, el hijo de su antiguo jefe, y de Filippo Inzaghi, que le proponen sacarlo de la cárcel a cambio de participar en un proyecto de teletransporte que está llevando a cabo la empresa IGT en la ciudad islandesa de Borgarnes.

En la novela se irán intercalando las dos historias, ya que el autor le dedica un capítulo a cada una y las va alternando durante todo el tiempo. Hannu es un albino (esto es importante saberlo y a su tiempo conoceremos la explicación) sin sentimientos que, cuando trabaja, lo hace todo a la perfección y jamás deja un cabo suelto: dos disparos, dos fiambres; tres disparos, tres fiambres... Pero el día que irrumpe en el local de los Ferruti cambian las cosas, ya que allí se topa con una madre y su hijo, a los que planea matar para no dejar testigos; pero su inseparable compañero perruno se lo impide, así que Hannu no tiene más remedio que huir con los dos para evitar que el padre de los hermanos Ferruti les dé alcance y acabe con ellos para poder así vengar la muerte de sus dos hijos. Por su parte Pietro, tras salir de la cárcel, aterriza en Islandia y allí se dirige a IGT, donde conocerá al equipo de científicos que están llevando a cabo los experimentos de teletransporte y donde será sometido a todo tipo de pruebas destinadas a saber si será posible llevar a cabo estos experimentos con él.

Una curiosidad es que el libro está dividido en cuatro partes, que llevan por nombre las de varias secciones del Antiguo y del Nuevo Testamento: se trata de Génesis, Levítico, Salmos y Apocalipsis, y es que cuando Hannu está metido de lleno en su trabajo, tiene la costumbre de citar versículos de la Biblia. Además los capítulos son muy cortos; en realidad la propia novela lo es, por lo cual se lee bastante rápido, ya que la historia no sólo es corta sino que además nos enganchará prácticamente desde la primera página. Al principio pensé que el tema principal sería el del teletransporte, porque el día de la presentación se hizo muchísimo hincapié en él; pero poco a poco me fui dando cuenta de que, aunque el grueso de la trama gira en torno a los experimentos relacionados con él, también conoceremos otros detalles como esa Barcelona de bajos fondos controlada por los hermanos Ferruti en connivencia con la propia policía; esa Islandia que no es tan idílica como nos la han querido pintar; o cómo casi siempre es el dinero lo que mueve el mundo. Y una cosa que me llamó mucho la atención fue que, en varias ocasiones, el autor describe a los islandeses como unos bordes; no conozco a ninguno en persona, pero tengo un buen amigo que ha vivido en Islandia durante casi cinco años y alguna vez me ha contado que, contra todo pronóstico, fue precisamente allí donde tuvo más vida social que en ningún otro sitio, y donde me dijo que se había encontrado a la gente más amable del mundo. Me ha resultado muy curioso esto...

También destacaría que esta historia es de las que te hacen pensar; porque ¿será posible teletransportarse algún día? Da un poco de miedo pensarlo, porque además como pasa siempre, en el caso de que se consiguiera algo así, habría quien lo utilizaría con buenos fines pero los humanos somos incorregibles y seguro que a alguien se le ocurriría utilizarlo de otra manera no tan positiva... Y qué decir de Hannu y de su perro, que no necesitan más que mirarse (a veces ni eso) para entenderse y que son sin duda mis personajes favoritos.

No sé si algún día veré con mis propios ojos teletransportarse a la gente, pero desde luego esta historia me ha hecho reflexionar mucho sobre este tema, que da un poco de vértigo. Cómo no, quisiera agradecer desde aquí a Kayena y Carmina y a su iniciativa #SoyYincanera la posibilidad que me han dado de haberme cruzado con esta novela, y también a la editorial Reino de Cordelia por el ejemplar que me ha facilitado.


viernes, 8 de febrero de 2019

El taller de libros prohibidos - Olalla García

Imagen: Casa del Libro
Alcalá de Henares, 1572. La joven librera Inés Ramírez acaba de quedar viuda y ha de ponerse al frente del negocio familiar. Pronto descubre que su esposo posee la clave de acceso al único ejemplar de un libro prohibido, cuya desaparición había sido ordenada por el poder político y la iglesia siglos atrás.

Con la colaboración de Pierre Arbús, un oficial de imprenta francés, inicia la investigación. Tendrá que tratar con personajes de todo tipo: maestros impresores, eruditos, delincuentes, nobles de alta cuna... Y todo bajo la sombra omnipresente de la Inquisición, que vela por controlar el pensamiento y la palabra, y la estricta censura de Felipe II. 

Edición: 1ª ed.
Publicación: Madrid: Ediciones B, 2018
Descripción física: 576 p.; 24 cm.
ISBN: 978-84-6666-433-2
CDU: 821.111-31"20"
Signatura: N GAR tal
Precio: 20,80 euros en Casa del Libro.


Cuando en #SoyYincanera se propuso hacer una lectura conjunta de esta novela, en cuanto leí la sinopsis no pude resistirme a ella; y es que además de que me gusta la novela histórica, también disfruto muchísimo (supongo que por deformación profesional) con los libros que hablan de libros. Y en este caso la mezcla era ideal: una novela histórica que narra acontecimientos relacionados con el negocio de los libros y el arte de la imprenta. Al avanzar en la lectura me fui dando cuenta de que además estaba ante una novela también con un poco de suspense; así que me quedó claro que seguramente iba a pasarlo de lo lindo con esta aventura, como así fue.

La historia comienza en el año 1572, en la localidad madrileña de Alcalá de Henares, que por aquel entonces era uno de los mayores centros tanto del libro, por la gran cantidad de talleres de impresión que había en la ciudad, como de las letras, por su universidad, que fue fundada por el Cardenal Cisneros a finales del siglo anterior. Inés Ramírez, una de las protagonistas de la novela, acaba de quedarse viuda y a partir de ese momento será la encargada de seguir regentando el taller de impresión de su marido; al mismo tiempo está todavía cumpliendo luto riguroso por él, que deberá durar un año entero y que no le resultará nada fácil, ya que en esta época las mujeres debían sobre todo guardar las apariencias para evitar el famoso "qué dirán" (aunque ahora que lo pienso, esto sigue en algunos casos prácticamente igual que en aquel entonces). Y es que muchos no verán con buenos ojos que Inés tenga toda la pinta de que no va a decidir volver a casarse para que sea su nuevo marido quien tome las riendas del negocio; al contrario, será ella misma la que tome la iniciativa de encargarse del taller, con todas las complicaciones que ello le traerá. Y por si todo esto fuera poco estamos en el reinado de Felipe II, que a través de la Inquisición y su censura se dedica a controlar el negocio de los libros; unos libros que en algunos casos son considerados peligrosos por su contenido.

Cuando nuestra protagonista comienza a desesperarse y a pensar que quizá no vaya a ser capaz de sacar el negocio adelante ella sola, recibe un día la visita de un hombre, al que no conoce, y que aparece en el taller para exigir que se cumpla la parte del trato al que él había llegado con el marido de Inés unos meses atrás. Inés no tiene ni la más remota idea de la existencia de ese trato, pero parece que está relacionado con la copia de un libro muy concreto, muy misterioso y hasta prohibido por la mismísima Inquisición. Pero también aparecerá en la vida de Inés otro hombre, el oficial de imprenta Pierre Arbús, de origen francés, que recala en España huyendo de la Inquisición y que será quien ayude a la joven viuda a desvelar ese misterio que rodea al encargo de su difunto marido. Juntos, se adentrarán en las "cloacas" de la ciudad y se mezclarán con personas de todo tipo, desde miembros del clero o de la nobleza hasta gente de, como suele decirse, mal vivir. Y todo con el más absoluto secreto, ya que la honra de Inés está por encima de cualquier otra cosa, al menos hasta que se cumpla su año de luto.

Nuestra protagonista localizará, de manera totalmente fortuita, una carta que su marido tenía oculta y que habla precisamente de ese libro prohibido. ¿Conseguirán Inés y Pierre localizarlo? Y si es así, ¿acabarán siendo hechos presos por la Inquisición? Ambos vivirán momentos muy intensos durante su búsqueda, pero a lo largo de las páginas de la novela nos iremos dando cuenta enseguida de que Inés es una mujer de armas tomar: es fuerte, es muy valiente y también muy tozuda, y tiene claro que no se va a dejar doblegar por nada ni por nadie. Porque su corazón y su honor le dicen que su deber es finalizar la tarea que su marido no pudo completar, y a eso dedicará su tiempo; a eso y a intentar mantener a flote el negocio, del que dependen tanto ella como su familia y por supuesto sus empleados. Y, como veremos, en algunos momentos lo tendrá realmente complicado, todo por no querer someterse a cumplir su papel de mujer e impedir que sea un hombre quien saque adelante el taller.

Durante el desarrollo de la historia nos iremos encontrando con muchos otros personajes; algunos son reales y otros ficticios. Así, conoceremos a la madre de Inés, que vive con ella; a Albertillo, que trabaja como aprendiz en el taller y tiene un carácter de lo más vivaracho; a María, la hermana de Inés, tan valiente como ella y cuyo marido también es maestro librero; Matilde, el ama de Inés, siempre preocupada por ella... Y muchos más, algunos de los cuales se ganarán enseguida nuestra simpatía, y otros tan despreciables que causarán en nosotros el efecto contrario.

Una de las cosas que más me ha gustado ha sido, sin duda, que la historia gire en torno a los libros; mientras leía la novela, a cada momento me acordaba de Fondos bibliográficos antiguos, una asignatura que cursé cuando estudiaba Biblioteconomía y que sin duda fue mi favorita de toda la carrera. Y es que está claro que Olalla se ha tenido que documentar a fondo para escribir esta historia, porque no sólo utiliza expresiones y palabras propias de aquella época, sino que domina a la perfección el vocabulario referente al mundo del libro y de la imprenta; así, leyendo esta novela conoceremos tanto el ambiente que rodeaba a los libros y las leyes que influían en su elaboración (varios capítulos de la novela comienzan con un fragmento de la pragmática de Felipe II, del 7 de septiembre de 1558, sobre la producción y el comercio de libros en Castilla) como el ambiente en general en España: la sociedad, las costumbres, el papel de la mujer... Y al mismo tiempo conoceremos con todo lujo de detalles cómo se elaboraban los libros, cuáles eran los diferentes oficios asociados a ellos, qué tipos de encuadernaciones había, cómo se elaboraban las tintas, qué papeles se vendían más, qué formatos y tamaños de libros existían... Una auténtica delicia para los bibliófilos.

También me suele gustar mucho que las historias se desarrollen en sitios que conozco; y en esta ocasión nos trasladaremos a la Alcalá de Henares de finales del siglo XVI. No es necesario conocer esta localidad para disfrutar igualmente de la novela, pero con las descripciones tan detalladas que hace la autora, será como si estuviéramos paseando por la ciudad de la mano de los protagonistas. Y además nos moveremos por todo tipo de ambientes, desde los más selectos hasta los bajos fondos alcalaínos, que iremos viendo a través de los ojos de los protagonistas; incluso en estos pasajes la novela resulta de lo más visual, porque nos podremos imaginar perfectamente dónde estamos, yo diría que incluso sin haber ido nunca a Alcalá de Henares. Si a todo esto le unimos el exquisito uso del lenguaje, con giros propios de la época, será como si hubiéramos hecho un auténtico viaje en el tiempo. Y tampoco podemos dejar de lado otro tipo de giros, los de la propia trama, que nos envolverá en una atmósfera de lo más misteriosa y, en ocasiones, incluso agobiante.

Si te gusta la novela histórica, estoy segura de que disfrutarás con esta lectura; y si además te pasa como a mí, que te llama la atención esto de los libros antiguos, disfrutarás el doble. De nuevo quiero agradecerles a Kayena y Carmina y a su iniciativa #SoyYincanera la posibilidad de haber conocido esta novela a través de ellas; y a Ediciones B por el ejemplar facilitado para su lectura. Para mí desde luego ha sido todo un descubrimiento, y creo que no sólo pasará a mi lista de mejores lecturas del pasado 2018 (aunque la reseña sea ya de 2019), sino que intuyo que será uno de esos libros que te apetece releer de vez en cuando.

martes, 22 de enero de 2019

Sorteo de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

Volvemos con una edición del concurso Entretelibros de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, en esta ocasión la 481. La pregunta de la quincena es la siguiente:


¿Qué obra de Molière adaptó Leandro Fernández de Moratín?

Para los que queráis participar, el plazo está abierto desde el día 22 de enero. Si averiguáis la respuesta con ayuda de la pista que os da el concurso, al participar podréis entrar en el sorteo de un lote de libros de varias editoriales. ¡Suerte!

miércoles, 16 de enero de 2019

Inspector Solo - David Jiménez

Imagen: Casa del Libro
La vida de Marcial Lisón quedó marcada desde el mismo momento en el que el asesino del café puso un pie en la ciudad de Cartagena. Conocer su identidad, dieciocho años después, lejos de haber supuesto un alivio para el inspector, hizo que descubriese que su pasado descansa sobre una mentira con la que es difícil convivir.

Desde entonces Sola, una galga recogida junto a unos contenedores de basura, se ha convertido en su única familia. El carácter hosco y alejado de lo políticamente correcto del inspector tampoco le ha permitido granjearse grandes amistades más allá de la de Zoe Ochoa, su compañera, y Sacha, una prostituta rumana con la que comparte algo más que sexo. 

Edición: 1ª ed.
Publicación: Barcelona: Versátil, 2018
Descripción física: 380 p.; 22 cm.
ISBN: 978-84-16580-88-0
CDU: 821.111-31"20"
Signatura: N JIM ins
Precio: 18,14 euros en Casa del Libro.


Para variar, también ha sido a través de #SoyYincanera y de la editorial Versátil como he tenido ocasión de leer esta novela, la segunda de una trilogía de la que ahora estamos leyendo simultáneamente su entrega final, No es tiempo de peros. Según iba avanzando con la lectura de Inspector Solo me fui dando cuenta de que, aunque no es imprescindible para seguir la trama, y de hecho no me supuso ningún problema seguirla, sí es cierto que me habría venido bien leer antes la primera entrega de la trilogía, Muertes de sobremesa; y con lo cuadriculada que soy para estas cosas siento que no tengo perdón, así que aunque al final vaya a leer la trilogía en modo caótico, en algún momento me haré también con el inicio de la historia de este inspector tan peculiar.

En esta segunda entrega comenzamos con que Marcial ha bebido más de la cuenta, algo que por otra parte es bastante habitual en él; sin embargo, en este caso al inspector se le encienden todas las alarmas, porque descubre que se ha despertado dentro de su coche, que por alguna razón que desconoce se encuentra aparcado frente al edificio en el que vive Sasha, la prostituta con la que se ve de vez en cuando y con la que sabremos que, además de encuentros sexuales, comparte también confidencias. El inspector no consigue recordar cómo ha llegado hasta allí, y la cosa se complica cuando además se entera de que Sasha ha sido asesinada, y encuentra pruebas que indican que ha pasado la noche con ella. ¿Habrá sido él mismo quien le ha puesto fin a su vida? Marcial, a quien todos en la comisaría han bautizado como "inspector Solo", tanto por por su carácter solitario y huraño como por su inseparable galga de nombre Sola, y su compañera, Zoe Ochoa, serán quienes se encarguen de investigar el crimen. Y como el propio inspector duda de si habrá sido su demonio interior, ese que a veces no puede controlar, el que ha tenido algo que ver en la muerte de Sasha, intentará por todos los medios adelantarse a los movimientos de Zoe; porque es consciente de que, una vez que su compañera comience a atar cabos, éstos la conducirán hasta él y lo relacionarán con Sasha sin remedio.

Ellos son los personajes principales, pero a lo largo de la lectura iremos descubriendo a unos cuantos más como el famoso asesino del café, Santi, Lasaosa, Miralles, Villanueva, los padres adoptivos de Marcial, Marga y sus gemelos... Imagino que a los que se hayan leído la primera entrega ya les sonarán muchos de ellos, pero en mi caso los he descubierto a todos en esta novela. Y aquí me gustaría destacar algo que me ha encantado y que ha hecho que disfrutara tantísimo de la historia: los personajes; y es que precisamente son ellos uno de los puntos fuertes de esta novela. Ya tengo curiosidad por leer la primera entrega, porque si en esta segunda he podido notar perfectamente la evolución de cada uno de ellos (sobre todo, claro, de Marcial y Zoe), estoy segura de que también se notará esa evolución si se hacen comparaciones entre una y otra novela. Y ha sido especialmente Marcial el que ha resultado ser mi personaje favorito; es una sensación rara, porque es un tipo bastante antipático, borde la mayoría de las veces, totalmente independiente y antisocial, muy mal hablado y además putero y alcohólico. Vamos, que lo tiene todo para que nos provoque bastante repulsión, y sin embargo el autor consigue (al menos en mi caso) que sintamos por él algo parecido a la simpatía, o incluso ganas de protegerlo, porque a pesar de su fachada de tío duro y atormentado, en el fondo tiene su corazoncito y es entre otras cosas su oscuro pasado el que hace que se comporte así... Aunque sin duda la que me ha ganado totalmente ha sido Sola, la galga que acompaña a Marcial y prácticamente el único ser vivo que consigue que el inspector muestre algo de su sensibilidad; y es que él se comporta de manera tan tierna cuando está con ella, que creo que ha sido Sola quien ha conseguido que sienta algo de cariño por Marcial. Y por otro lado tenemos a Zoe, que también a su manera parece haber comenzado a resquebrajar la coraza del inspector... Al menos hasta que éste siente que ella lo ha traicionado.

La historia ocurre en la ciudad de Cartagena, que por cierto es algo que me ha gustado mucho porque siempre me resulta interesante que las novelas tengan como escenario ciudades que conozco; aunque también es cierto que las descripciones que el autor hace de los lugares por los que va transcurriendo la acción son tan detalladas y gráficas que si conoces la ciudad sabrás en todo momento dónde está sucediendo la acción; pero incluso en el caso de que no hayas estado nunca en Cartagena, será como si estuvieras paseando por ella de la mano de David Jiménez. Así que yo casi me atrevería a decir que, en este libro, la ciudad podría considerarse como uno más de los personajes que descubriremos en la trama. Una trama que, como veremos, no esconde únicamente un crimen sino algo más, algo que resulta ser muy oscuro y muy corrupto.

Con todos estos elementos, intuiréis que estamos ante una novela que es ante todo muy ágil de leer; con muy buen ritmo y una trama trepidante, muchos momentos de auténtica tension, y que desde luego nos provoca una continua sensación de querer profundizar más en el carácter de los personajes. A mí me enganchó desde la primera página y ya no pude dejar de leer hasta conseguir enterarme de cómo terminaba la historia; y no sólo eso, sino que el autor ha conseguido que, nada más cerrar el libro, lo único que me apeteciera fuera ponerme con el siguiente. E incluso con el primero, a pesar de que como comentaba al principio, creo que me he perdido alguna cosa que ocurrió antes y que aún no he tenido ocasión de saber. Sin duda, un novelón que recomiendo absolutamente.

miércoles, 2 de enero de 2019

El intercambio - Fernando Aleu

En mitad de la Segunda Guerra Mundial, los aliados y Alemania acordaron llevar a cabo un intercambio de soldados prisioneros de guerra al final de la cruenta campaña militar del norte de África. En el puerto de Barcelona, que fue el lugar aceptado por ambas partes para el intercambio, cuatro mil soldados, la mitad de cada bando, fueron intercambidos el 27 de octubre de 1943.

Uno de los prisioneros es un judío alemán de 24 años que, en caso de ser devuelto a Alemania, corre el riesgo de ser enviado a un campo de concentración. Un grupo de personas unidas por las circunstancias participó en un complot para rescatar de forma muy atrevida a aquel soldado judío, un joven muy guapo y también un atleta capaz de cautivar por igual a mujeres y a hombres. 

Edición: 1ª ed.
Publicación: Barcelona: Roca, 2018
Descripción física: 416 p.; 24 cm.
ISBN: 978-84-1754-119-4
CDU: 821.111-31"20"
Signatura: N ALE int
Precio: 18,90 euros en Casa del Libro.


De nuevo os traigo una lectura que ha sido posible gracias a la iniciativa #SoyYincanera, aunque por desgracia no pude asistir al encuentro que algunas de mis compañeras tuvieron con Fernando Aleu hace algunas semanas en Madrid; y me dio muchísima pena, porque por las cosas que me contaron después de ese encuentro, y por la crónica que algunas de ellas escribieron, la verdad es que me habría encantado conocer a este hombre, que desde luego ha tenido una vida de lo más interesante.

La historia que Aleu nos narra en su primera novela está basada en un hecho real, del que por cierto yo no tenía ni idea: el intercambio de prisioneros de guerra, llevado a cabo entre los ejércitos nazi y aliado, que tuvo lugar en el puerto de Barcelona en 1943; y es que parece ser que el autor, barcelonés de nacimiento, fue testigo directo de este hecho. Y la historia comenzará de manos de uno de los protagonistas, Werner Applefeld, un reputado cirujano judío de origen alemán que lleva años viviendo en Estados Unidos. Corre el mes de agosto de 1939, y se intuye que en breve estallará irremediablemente la que será después conocida como Segunda Guerra Mundial; Werner ha estado durante años carteándose con su primo Max Liniger, al que aún no conoce en persona. Así que decide que, aunque el momento no sea el idóneo, viajará a Alemania para visitarlo.

Finalmente la guerra estalla, aunque Werner tendrá ocasión de conocer a su primo en una Alemania cada vez más peligrosa. Allí comprobará que Max se está convirtiendo en toda una celebridad debido al éxito de su grupo de trapecistas, los cóndores voladores, que hacen las delicias de un público entregado a la causa nazi; Max es el modelo a seguir, la representación de la auténtica raza aria... Con el pequeño detalle de que en realidad es judío por parte de padre. Así, Werner intentará por todos los medios convencer a su primo de abandonar el país, ya que si se llegan a conocer los orígenes de Max, es bastante probable que acabe hecho prisionero; pero Max se niega a dejar atrás su patria y todo aquello en lo que cree. Y sobre todo a dejar atrás a su novia, Rosy, una mujer de lo más misteriosa que trabaja para el servicio de espionaje del gobierno alemán.

Pasados algunos años, cuando las tornas cambian y parece claro que Alemania va a perder la guerra tras la derrota africana de Rommel y la captura de muchos de sus soldados por el ejército aliado, se consigue organizar un intercambio de prisioneros de guerra entre alemanes y británicos. España será el lugar elegido para llevar a cabo la operación, concretamente el puerto de Barcelona. Allí se cruzarán los caminos de Werner, Rosy y Joshua, el mejor amigo de Max desde la infancia; juntos pondrán en marcha un plan para liberar a Max.

Por supuesto, además de ir conociendo de primera mano los avatares de la guerra, iremos al mismo tiempo sabiendo detalles sobre el pasado de cada uno de los protagonistas, lo que nos hará sentirlos muy cercanos. Así, podríamos decir que aunque nos encontramos ante una novela cuya trama gira en torno a un hecho bélico, no es una novela exactamente bélica; es más, para mi gusto, una historia de amistad y de lealtad ante todo; aunque desde luego está claro que la guerra y sus efectos colaterales están presentes en todo momento, y como no podía ser de otra manera, hay además algunas pinceladas de mentira y traición. Como en la vida real, claro.

También tendremos ocasión de viajar con los personajes, ya que sus pasos se dirigirán hacia Berlín, Munich, Barcelona, Nueva York..., y hasta habrá viajes en barco. Un periplo por medio mundo, con el que disfrutaremos de lo lindo gracias a las descripciones que Fernando hace de ellos. Y no cito a todos los personajes porque la lista sería interminable, y además alguno que otro esconde más de una sorpresa que es mejor ir conociendo con la lectura del libro; pero me gustaría destacar el hecho de que, aunque la mayoría de ellos no son reales, aparecen algunos que sí existieron.

Si te gusta la novela histórica, seguro que disfrutarás con esta novela. Si no, siempre puedes tomártela como la historia de varios amigos cuyas vidas experimentarán en primera persona las consecuencias de una guerra. Y por supuesto, no quiero terminar esta reseña sin agradecerles de nuevo a Kayena y Carmina y a su iniciativa #SoyYincanera la posibilidad de haber conocido esta novela a través de ellas. Y cómo no, a la editorial Roca por el ejemplar que me ha facilitado.


lunes, 26 de noviembre de 2018

La madre - Fiona Barton

Un escueto párrafo en el periódico anuncia el hallazgo de unos restos antiguos de un bebé en una zona en construcción de Londres. Muy pocos lectores le echarán siquiera un vistazo. Para tres mujeres, sin embargo, la noticia es imposible de ignorar.

Para la primera, es el recuerdo de lo peor que le ha pasado en la vida. Para la segunda, la peligrosa posibilidad de que su secreto más oculto sea revelado. Para la tercera, la periodista Kate Waters, la primera pista en una carrera para descubrir la verdad.

Secretos guardados durante años, enterrados bajo tierra y en el fondo del corazón, saldrán a la luz y cambiarán tres vidas para siempre. 

Edición: 1ª ed.
Publicación: Madrid: Ediciones B, 2018
Descripción física: 560 p.; 24 cm.
ISBN: 978-84-6666-408-0
CDU: 821.111-31"20"
Signatura: N SAN isl
Precio: 18,52 euros en Casa del Libro.


Cuando en #SoyYincanera propusieron leer esta novela, me enteré de que había una historia anterior de la misma serie; se trata de La viuda, escrita por la misma Fiona Barton y que también tiene como protagonista a la reportera Kate Waters. Cada vez que me pasa algo así me surge la duda de si animarme con una lectura, a pesar de no haber leído entregas anteriores, como en este caso. Pero como varias personas me juraron y perjuraron que no hacía falta haberse leído La viuda para enterarse de lo que pasa en La madre, decidí darle una oportunidad a la historia, que me llamaba muchísimo la atención.

El comienzo, como se ha visto en la sinopsis, no puede ser más contundente: en las obras de demolición de un antiguo bloque de pisos han encontrado los restos de lo que a primera vista parece el esqueleto de un bebé. En un primer momento, la repercursión de este hecho es tan leve que se le dedican al suceso unas simples líneas en un periódico; pero esa escueta nota será el detonante de toda la historia que se desarrollará a partir de ese momento. A casi todo el mundo le pasará desapercibida la noticia, pero serán tres personas las que se fijen en ella más detenidamente; tres mujeres, las tres protagonistas principales de esta lectura. A una de ellas, Angela, se le remueve todo por dentro al leer la noticia; esta mujer ha sufrido en primera persona la pérdida de una hija, y además de la forma más absurda: cuando aún estaba en el hospital después de haber dado a luz, en los pocos minutos en los que dejó a su hija durmiendo en la cuna para ir a darse una ducha, la pequeña desapareció y nunca han vuelto a saber de ella. Por su parte, a Emma se le vendrá el mundo encima porque el suceso le recuerda a algo terrible que le ocurrió hace muchos años; curiosamente, este personaje es el único que nos va contando su historia en primera persona. Por último tenemos a Kate, la periodista, que pertenece a esa raza de reporteros de los de toda la vida, que no se dejan avasallar por nada ni por nadie si su objetivo es conseguir una noticia.

Ellas tres son las protagonistas indiscutibles de la novela, pero por supuesto a través de ellas iremos conociendo a otros personajes secundarios que también tendrán su importancia. Por Emma conoceremos a Jude, su madre, con la que la relación nunca ha sido especialmente buena desde que Emma era adolescente; pero claro, todo tiene su explicación y al avanzar la historia sabremos los motivos que las han llevado a esto. Por otro lado, será a través de Angela como conozcamos a Nick, su marido, en cuyo matrimonio se ha abierto una brecha desde el momento en el que perdieron a su hija menor; esto les ha pasado factura y, a pesar de que hace ya años de aquello, cuando discuten por algún motivo siempre sale a colación la pequeña Alice, y es que en ocasiones Paul culpa a Angela de lo que ocurrió. Y por último, será Kate quien nos "presentará" a otros personajes secundarios, en su caso a Joe, el chico que entra a trabajar con ella como becario, y a alguno más que tendremos ocasión de conocer más detenidamente. No quiero desvelar nada, ni contar mucho más sobre los personajes, porque creo que precisamente ese es uno de los puntos fuertes de la novela, que la autora nos va dosificando la información con cuentagotas para que poco a poco nos vayamos haciendo una idea de los motivos que los llevan a hacer las cosas que hacen, y las situaciones que han vivido y que provocan algunas de sus reacciones.

La novela se lee muy bien porque, o al menos a mí me lo ha parecido así, la prosa de Fiona Barton es de lo más entretenida, además de adictiva. Quizá al principio no se sabe muy bien qué es lo que está pasando en realidad, pero una vez que nos situamos y conocemos a los personajes (poco a poco, insisto), y vamos sabiendo más sobre ellos y principalmente sobre los hechos del pasado, llegará un momento en el que no podremos dejar de leer, porque la historia se hace tan trepidante que no tendremos más remedio que seguir leyendo sin parar, muertos de ganas por saber cómo acaba la historia. Y el final resulta apoteósico, yo no me lo esperaba para nada y me dejó sorprendidísima; y es que esa manía que tengo de intentar averiguar quién es el culpable, o qué es lo que ha ocurrido para que las cosas sean de una manera y no de otra, no siempre funciona. En este caso, desde luego, no acerté en absoluto. Es una historia dura, porque durante todo el tiempo te preguntas cómo alguien es capaz de matar a un bebé y enterrarlo, pero como digo todo tiene su explicación. Y seguro que os sorprenderá a vosotros también.

De nuevo quiero agradecerles a Kayena y Carmina y a su iniciativa #SoyYincanera la posibilidad de haber conocido esta novela a través de ellas. Y cómo no, a la editorial Planeta por el ejemplar que me ha facilitado.


miércoles, 14 de noviembre de 2018

La isla de las últimas voces - Mikel Santiago

Una isla perdida en el mar del Norte... El temporal se cierne sobre St. Kilda y casi todos han huido en el último ferry. No quedan en la isla más de cincuenta personas, entre ellos Carmen, una mujer española que trabaja en el pequeño hotel local, y un puñado de pescadores. Serán ellos quienes encuentren un misterioso contenedor metálico junto a los acantilados.

Una extraña caja traída por las olas... A través de unos personajes llenos de matices y secretos, atrapados en el corazón de la tormenta, Mikel Santiago nos plantea la pregunta que sobrevuela cada página de la novela...

¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para sobrevivir?


Edición: 1ª ed.
Publicación: Madrid: Ediciones B, 2018
Descripción física: 560 p.; 24 cm.
ISBN: 978-84-6666-408-0
CDU: 821.111-31"20"
Signatura: N SAN isl
Precio: 19,85 euros en Casa del Libro.


Ya había oído antes hablar de Mikel Santiago, pero no ha sido hasta ahora que he tenido ocasión de leer una de sus novelas, de la que #SoyYincanera ha organizado una lectura simultánea. A priori la historia me llamó la atención; la trama me resultaba muy tentadora y además era la ocasión perfecta para estrenarme con este autor, al que, después de esta historia tan trepidante y que me ha mantenido en vilo prácticamente todo el tiempo, ya tengo claro que seguiré leyendo.

Mikel nos cuenta una historia que en realidad son dos; dos historias que acaban confluyendo inevitablemente. Por un lado, un avión militar en misión especial transporta a diez personas, que sobrevuelan el mar del Norte acompañadas de La Caja, un misterioso contenedor blindado, con numerosos sistemas de seguridad, incluidos paracaídas y flotadores, pero del que casi nadie sabe lo que en realidad contiene. Y por otro lado, en la isla escocesa de St. Kilda, también situada en el mar del Norte, sus habitantes se preparan para la terrible tormenta que se avecina. Entre ellos se encuentra Carmen, una española que lleva algún tiempo trabajando en el hotel de la localidad; la mayoría de vecinos han tomado el último ferry para dirigirse al continente, ya que son fechas navideñas y casi todos tienen planes con sus familias, o bien han decidido alejarse de la isla hasta que pase la tormenta. Pero Carmen, que huye de algo que ha ocurrido en su vida y quiere estar lo más lejos posible de casi todo el mundo, prefiere quedarse en St. Kilda con Amelia Doyle, su jefa y dueña del hotel; total, no sería la primera vez que las previsiones meteorológicas son demasiado alarmistas y a lo mejor las advertencias se quedan prácticamente en nada... Sin embargo, finalmente las previsiones se cumplen y la tormenta no sólo llega a la isla sino que además es bastante peor de lo que todos habían imaginado. El avión militar acaba cayendo a las heladas aguas y sólo uno de los miembros de la tripulación consigue salvarse; se trata del sargento Dave Dupree, que falla en su intento de destruir La Caja, tal y como le habían indicado sus superiores que debía hacer si las cosas salían mal. Así, ambos acabarán llegando a las costas de St. Kilda, aunque lo harán cada uno por su lado, en un caso de forma bastante más accidentada que en otro.

Los habitantes de la isla, finalmente y como se preveía, se quedan incomunicados; no se sabe cuánto durará la tormenta, ni cuándo será posible volver a coger un ferry o, más aún, volver a la normalidad, sobre todo después de que unos pescadores encuentren La Caja y la arrastren hasta la costa porque, como dicen ellos, lo que rescatan las redes de pesca pertenece por derecho propio a los pescadores. Nadie sabe lo que contiene La Caja, nadie sabe cómo abrirla, pero inexplicablemente todos están seguros de que ese contenedor será la solución a todos sus problemas; y es que parece tener vida propia... De hecho, desde el mismo momento en el que la misteriosa caja llega a la isla y la esconden en un cobertizo, todas las personas que están en la zona comienzan a escuchar voces y a tener sueños que parecen de lo más reales, e incluso algunos se quedan en un estado medio catatónico, como si estuvieran profundamente dormidos. ¿Es La Caja la que provoca todo esto? No lo sabemos, pero sí somos testigos de la transformación que irán sufriendo todos los isleños, sin excepción; y también, desde luego, de las luces y sombras que rodean a cada uno, sobre todo de las sombras. Y es que el autor ha sabido retratar de una forma magistral cómo todos se van transformando, de una manera que a veces hasta da miedo.

Por supuesto, además de Carmen y Dave (que cuenta en primera persona los capítulos dedicados a él mismo), que son los personajes principales, descubriremos poco a poco a todo un elenco de gente, desde los más majos y entrañables como la propia Amelia; Didi, la mejor amiga de Carmen en aquellos parajes; Bram, que parece que lleva toda la vida enamorado de Amelia; e incluso Dave, que es de los típicos hombres con los que no te importaría correr todas las aventuras que hiciera falta, porque sabes que a su lado tendrás siempre la seguridad de que no te podrá ocurrir nada malo; y también los hay un poquito menos majos, como la familia  Lusk, por ejemplo. Aunque como no es plan de descubrirlos aquí a todos, creo que lo mejor es acercarse a ellos leyendo la novela, porque desde luego estoy segura de que la mayoría de ellos os sorprenderá. Incluso la dichosa Caja, porque al fin y al cabo es como si fuera uno más de todos estos personajes, que pasarán los días extrañamente juntos en una isla que cada vez se hace más inhóspita.

La forma en la que iremos conociendo a los personajes será precisamente a través de un recurso que a mí me ha parecido de lo más adecuado: cada capítulo estará narrado desde el punto de vista del personaje en cuestión, aunque ya mencionaba que el único que nos cuenta los hechos en primera persona es el sargento Dupree. Y la forma que tiene Mikel de narrar las cosas es simplemente genial; a mí desde luego me atrapó desde el primer momento, porque no nos deja un respiro prácticamente durante toda la novela. Consigue situarnos perfectamente en esa atmósfera opresiva que se respira en la isla, en ese miedo o asco o rabia o incluso indiferencia que sienten unos personajes por otros; la verdad es que para mi gusto la historia está muy bien contada, y de hecho es todo tan gráfico que no me estaba costando nada imaginarme no ya dentro del propio libro sino de incluso una película, de las que te mantienen pegado al sofá con el corazón en un puño, sufriendo por lo que intuyes que está a punto de pasar, o por lo que ya tienes claro que es inevitable que pase... Y sin duda a ello contribuyen los capítulos, que son muy cortos y con un ritmo muy trepidante; leerás la novela casi sin darte cuenta, y al mismo tiempo no querrás que se acabe tan pronto.

Como siempre, no quiero terminar esta reseña sin dar las gracias a la iniciativa #SoyYincanera, de Kayena y Carmina, que me han descubierto a un autor al que seguiré la pista a partir de ahora; y por supuesto, dar las gracias también a Ediciones B por el ejemplar que me ha facilitado.


jueves, 8 de noviembre de 2018

Navigatio - Javier González

Tras el falso muro de una iglesia en restauración, aparecen la talla de una virgen, un extraño manuscrito, los restos momificados de un monje y la supuesta reliquia de la pluma de un ángel. Alejandra Recasens será la forense encargada de la autopsia de la momia, y Sebastian Cameron el historiador que estudiará la supuesta falsificación del códice medieval encontrado, un Navigatio Sancti Brandani abbatis. 

Ambos están a punto de descubrir un secreto que cambiará la historia de la humanidad, el concepto que tenemos del tiempo y sus vidas para siempre.

Edición: 1ª ed.
Publicación: autopublicado, 2010
Descripción física: 436 p.
ASIN: B004D9FFN6
CDU: 821.134.2-31"20"
Signatura: N GON nav
Precio: 0,95 euros en Amazon



Tenía este libro esperando su turno desde hace ya ni recuerdo cuánto tiempo, y por fin hace unos días lo empecé y lo terminé; fue además así, casi visto y no visto, porque la lectura se me hizo tan entretenida que tardé poquísimo en ventilarme la novela. Y es que el inicio no puede ser mejor: en las obras que se están llevando a cabo en una iglesa, tras un falso muro, aparecen la momia de un monje, una talla religiosa, una pluma y un manuscrito que tras algunas pruebas resulta ser el Navigatio Sancti Brendani abbatis, que narra el viaje de unos monjes irlandeses hace más de quince siglos. Y es que yo no lo puedo evitar: si me encuentro un libro que habla sobre libros, y más aún si se trata de manuscritos, es como si me atrajera hacia él un imán gigante. Supongo que es deformación profesional, aunque como la vida da tantas vueltas, estudié Biblioteconomía con la idea de dedicarme a los libros antiguos y he acabado trabajando en algo totalmente distinto... Pero aún me siguen llamando la atención la paleografía, el mundo medieval en general y desde luego los manuscritos.

Después del hallazgo, entrarán en juego dos de los personajes más importantes de esta historia: por un lado tenemos a la doctora Alejandra Recasens, la forense que llevará a cabo la autopsia de la momia para determinar las causas de su muerte y, sobre todo, cuándo ocurrió ésta; y por otro estará Sebastian Cameron, un historiador estadounidense que está colaborando con Disney en una nueva entrega de Piratas del Caribe y que, casi sin llegar a darse cuenta, se verá implicado en este misterioso hallazgo. Con la excusa de que lo reclaman para esta investigación, y aprovechando que la próxima película de Disney tendrá lugar en tierras españolas, pide que le organicen un viaje de larga estancia en Madrid, y así podrá emplear su tiempo en otros menesteres y no sólo en sus labores cinematográficas. Y gracias a él descubrí el misterio de la isla de San Borondón, que me sonaba de un podcast del programa La escóbula de la brújula, que escuché hace tiempo y del que ya ni me acordaba... Y por supuesto conocí más detalles sobre el Navigatio, que es un manuscrito que realmente existe.

Sin embargo, la historia no se queda así. Porque el hilo conductor son las labores de investigación que llevan a cabo Alejandra y Cameron, pero todo se empezará a complicar con la aparición de muchísimos más personajes; así tendremos al misterioso hombre del rotulador rojo, al supuesto monje que fue emparedado entre los muros de la iglesia, al soldado Carrasco, de los Tercios españoles, a una doctoranda en Historia que casualmente acaba alquilando una habitación en la casa en la que se ha instalado Sebastian, y hasta conoceremos al hermano del historiador... Además viajaremos en el tiempo, ya que el manuscrito narra el viaje de unos monjes hace ya unos cuantos siglos, y de este viaje iremos conociendo detalles: estaremos presentes en la ciudad de Alejandría, unos días antes de la destrucción de su famosa biblioteca; en la batalla de Borodinó, en la que se enfrentaron las tropas rusas de Alejandro I y las francesas de Napoleón I; en la Guerra Civil Española... Será casi como si fuéramos una de las patrullas de la serie El ministerio del tiempo. Pero también averiguaremos quién es el monje hallado en la iglesia, por qué lo acompaña una talla de la Virgen, qué hacía allí el famoso manuscrito y de qué extraña ave es la pluma, ya que aparentemente no pertenece a ningún pájaro conocido. Con este panorama, en el que no hay nada seguro y todo está en el aire, y en el que además todo está rodeado de misterio, tenía toda la pinta de que la novela me iba a enganchar desde la primera página, como así fue. A pesar de que algunos de los elementos son reales, no se trata de una novela histórica sino más bien de aventuras; y la verdad es que resulta una historia de lo más entretenida.

Si os apetece una lectura diferente, con tintes históricos pero al mismo tiempo muchos momentos de fantasía, aventuras, humor incluso, seguro que disfrutaréis con esta novela. Para mí desde luego ha sido todo un descubrimiento.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Los crímenes de Mitford - Jessica Fellowes

Estamos en 1919, y Louisa Cannon sueña con escapar de su vida de pobreza en Londres y, sobre todo, de su peligroso y opresivo tío. Su única salvación está dentro de la casa de los Mitford en Asthall Manor, en el campo de Oxfordshire. Allí se convertirá en institutriz, acompañante y confidente de las hermanas Mitford, especialmente de Nancy, de dieciséis años, una chica joven y mordaz, fantasiosa e imaginativa.

Sin embargo una enfermera, de nombre Florence Nightingale Shore, será asesinada en un tren a plena luz del día, y Louisa y Nancy se encontrarán envueltas en los crímenes de un asesino que hará cualquier cosa para ocultar su secreto.


Edición: 1ª ed.
Publicación: Barcelona: Roca Libros, 2018
Descripción física: 400 p.; 24 cm.
ISBN: 978-84-17-16781-3
CDU: 821.111-31"20"
Signatura: N FEL cri
Precio: 19,90 euros en Casa del Libro.


Cuando me propusieron leer esta novela, recuerdo que me quedé pensando en que el apellido de la autora me resultaba de lo más familiar; no conseguía recordar dónde lo había visto antes, hasta que en la portada leí esa frase final que aclara que es la autora de El mundo de Downton Abbey. Ahí ya caí en que quien realmente me sonaba era su tío, Julian Fellowes, el guionista de Downton Abbey, la serie inglesa que vi en su día y que me encantó, no sólo por la historia en sí sino también por la forma tan bonita en que para mi gusto la contaron.

Buscando por internet, averigüé que esta novela es la primera entrega de una serie de varios libros, todos ellos relacionados con un crimen y la posterior investigación para resolverlos; esta investigación suele estar siempre encabezada por Nancy, la mayor de las hermanas Mitford, que también averigüé que existieron de verdad. Así que como vemos, se trata no sólo de una novela policiaca al uso, sino que aparecen a lo largo de la historia personajes reales; y a pesar de que Nancy Mitford fue real, y a pesar de que es ella misma la que suele investigar los crímenes, no es la única protagonista sino que, al menos en esta primera entrega, comparte ese protagonismo con Louisa Cannon, la joven institutriz que llegará a ser su amiga, por supuesto dentro de los límites que a principios del siglo XX se establecían para las relaciones entre aristócratas y servidumbre. El asesinato que ocurre en esta novela es también real, ya que la persona a la que asesinan es la enfermera Florence Nightingale Shore, aunque la autora nos explica que para escribir la historia se tomó algunas libertades y narró los hechos añadiéndoles cosas de su propia invención.

Dicho esto, podría parecer que la historia gira en torno a la resolución del asesinato de la enfermera Florence Nightingale; y efectivamente es así, pero no se trata únicamente de esto sino que a lo largo de la lectura iremos profundizando en los diferentes personajes hasta llegar a conocerlos muy bien; y podremos disfrutar además de una ambientación muy lograda, con unas descripciones perfectas tanto de los lugares como de los ambientes en los que se va sucediendo la acción, así como de cómo se vivían los años inmediatamente posteriores a la Primera Guerra Mundial. Y tendremos ocasión de conocer todo esto a través de diferentes prismas, ya que la autora nos ofrece el punto de vista de las clases bajas por un lado, y por otro de las acomodadas; exactamente igual que se nos cuenta la historia que sucede en Downton Abbey, y es que mientras iba leyendo la novela no podía evitar acordarme cada dos por tres de esta serie, además de por supuesto pensar en mi adorada Agatha Christie, a la que leí por primera vez cuando era muy jovencita y cuyas novelas me atraparon por completo.

Una de nuestras protagonistas es Louisa Cannon, que vive en un barrio muy humilde con su madre viuda y su tío, este último bastante sinvergüenza y aprovechado; después de una escena bastante traumática a causa de él, Louisa decide que es el momento de abandonar su hogar y aprovechar la ocasión que se le brinda de trabajar como doncella en casa de los Mitford. En su camino se cruzará no solo esta familia sino también el asesinato de la enfermera Nightingale, que tiene lugar en el mismo tren en el que ella viaja, y precisamente a raíz de este crimen conocerá a Guy, uno de los miembros de la policía ferroviaria, que lleva a cabo la investigación. A través de él y de la relación que establece con los implicados y testigos de los momentos anteriores al crimen, iremos conociendo todos los pormenores del suceso; y por supuesto todo estará aderezado con detalles sobre la vida de Louisa en la mansión de los Mitford, el día a día en su nueva vida, su relación con los miembros de la familia y sobre todo el temor a que su tío consiga localizarla y la obligue a volver a casa. Aunque al mismo tiempo se sentirá durante todo el tiempo preocupada por su madre; es un auténtico dilema el que vive nuestra protagonista. También, como si se tratara de viajes en el tiempo, tendremos ocasión de conocer el contenido de las cartas que escribió Florence antes de su trágico final, lo que en algunos momentos resultará sorprendente cuanto más vayamos profundizando en su historia. Por supuesto, el número de personajes secundarios a los que iremos conociendo a lo largo de la narración es realmente grande, aunque he preferido quedarme con los principales para no desvelar nada que no deba.

Si os gustan las novelas policiacas envueltas en un halo de misterio y además ambientadas en otra época, y por supuesto si sois admiradores de la obra de Agatha Christie, seguro que disfrutaréis con esta lectura. Y si el tema policiaco no os llama demasiado la atención, siempre os lo podéis tomar como una lectura más bien tirando a costumbrista, o incluso a histórica en algunos momentos. A mí desde luego esta primera entrega me ha enganchado desde el principio, no sólo por la curiosidad de ir conociendo tanto a Louisa como a la familia Mitford o a Guy, sino también por ese juego que tanto me gusta cuando leo novelas policiacas, y que no es otro que el de intentar adivinar, a través de sucesos y pistas, quién será el asesino.

Como siempre, no quiero terminar esta reseña sin dar las gracias a la iniciativa #SoyYincaner@, de Kayena y Carmina, y por supuesto a Roca Libros por el ejemplar que me ha facilitado.


miércoles, 10 de octubre de 2018

Talión - Santiago Díaz

Marta Aguilera, una periodista comprometida con su oficio, recibe una noticia que cambiará su destino: un tumor amenaza su salud y le quedan apenas dos meses de vida. Sin nada que perder ni nadie a quien rendir cuentas, Marta siente que la realidad es un lugar amenazante y decide ocupar el tiempo que le queda impartiendo justicia.

En una carrera contrarrreloj por su propia vida y contra la inquebrantable inspectora Daniela Gutiérrez, Marta Aguilera tratará de aplicar su particular ley del talión.




Edición: 1ª ed.
Publicación: Barcelona: Planeta, 2018
Descripción física: 448 p.; 24 cm.
ISBN: 978-84-17-30500-0
CDU: 821.111-31"20"
Signatura: N DIA tal
Precio: 19,50 euros en Casa del Libro.


De nuevo, y gracias a la iniciativa #SoyYincaner@, de Kayena y Carmina, he tenido ocasión de estrenarme con un autor al que no conocía de nada. Ya os hablé en una entrada anterior del agradable encuentro que tuvimos con Santiago Díaz, en el que las integrantes del "Comando Madrid" de yincaneras estuvimos durante una tarde de lo más animada charlando sobre su primera novela, Talión; y hoy toca hablar de mis impresiones después de esta lectura.

Estamos ante la primera novela de Santiago, aunque esta no es su primera vez como escritor ya que es, desde hace tiempo, guionista de la famosa serie televisiva El secreto de Puente Viejo, que por cierto descubrí gracias a mi madre. Y por mi parte, aunque suelo seguir escrupulosamente el orden lector, lo que significa que voy leyendo los libros en el mismo orden en el que han ido llegando a mis manos, llevo una temporada en la que esto de "yincanear" me puede y en cuanto me proponen un libro no me puedo resistir. Así que como intuiréis, a Talión le llegó el turno antes de tiempo; aunque tengo que decir que no me arrepiento para nada.

Nos encontramos ante una historia de lo más curiosa, que además me ha enganchado desde el principio; de hecho uno de los días en los que iba leyendo, en el transporte público de camino a casa después del trabajo, me pasé la parada de metro por ir tan enfrascada en la novela. Y es que una de las cosas que más me ha llamado la atención de la historia es lo "peliculera" que es; y esto no lo digo peyorativamente sino todo lo contrario, en el buen sentido, porque la prosa de Santiago es tan visual y te hace meterte tanto en la trama, que es exactamente igual que si estuvieras viendo una película de acción de lo más trepidante, de esas que te encantaría que no tuvieran anuncios para no tener que dejar de mirar la pantalla en ningún momento; en mi caso los anuncios se sustituirían por los transbordos en el transporte público y sería prácticamente lo mismo. Supongo que por algún lado se le tenía que notar al autor el oficio de guionista, claro.

El día del encuentro con Santiago estuvimos hablando largo y tendido, como no podía ser de otra manera, entre otras cosas sobre el arranque de la novela. A nuestra protagonista, Marta Aguilera, le diagnostican un tumor cerebral que le permitirá vivir, como mucho, un par de meses más; desde luego, el comienzo no puede ser más impactante. Y además a mí me resultó de lo más familiar, porque también hace muchísimos años recibí una noticia muy parecida; claro que mi situación era diferente a la de Marta porque yo en aquel momento tenía tan solo nueve años. Pero sí me identifiqué con ese momento en el que recibes una noticia como esa y lo primero que se te ocurre es ponerte a pensar qué harás con el poco tiempo que supuestamente te queda de vida, que en mi caso iban a ser tres meses y como los médicos no atinaron, ya va para nada menos que treinta y ocho años...

El caso es que Marta Aguilera, periodista de sucesos, decide que durante esos dos meses se va a dedicar a impartir justicia. Es una persona bastante asocial, no tiene pareja (acaba de dejar a su novio) ni hijos, ni contacto con familiares, así que en realidad piensa que nadie la va a echar de menos cuando ya no esté; y mejor aún, piensa que aunque se dedique a quitar de en medio a gente indeseable, sus hechos no le van a pasar factura porque se supone que cuando llegue el momento en el que tenga que pagar por sus actos, ya no estará aquí para sufrir las consecuencias. Así iremos conociendo más detalles sobre ella y también sobre su pasado, que de un modo u otro ha marcado su actual forma de ser. Gracias a su trabajo conoce a bastante de esos indeseables, algunos de ellos viviendo su vida con total normalidad porque la justicia en su día no hizo bien su trabajo; así que Marta pondrá los cinco sentidos en librarse de los más que pueda. Será entonces cuando entre en juego otro de los personajes principales, la inspectora Daniela Gutiérrez, que también lleva a cuestas la mochila de su pasado y, en cierto modo, se encuentra ante un dilema moral que le hace preguntarse si está a favor o en contra de Talión, el nombre con el que la opinión pública ha bautizado al justiciero que anda suelto. Como miembro del cuerpo policial, la inspectora Gutiérrez tiene claro que su misión es detener a Talión; pero por otro lado piensa a ratos que está muy bien que alguien haga justicia, ya que los encargados de hacerlo no siempre cumplen con su trabajo, o no lo hacen del todo bien.

Ya comentaba al principio que desde el primer capítulo me sentí identificada con Marta, al menos con su situación; pero es que a veces también me han dado ganas de tomarme la justicia por mi mano, aunque finalmente nunca lo haya hecho. Y precisamente este fue uno de los puntos más discutidos en nuestro encuentro con Santiago, porque aunque todas las yincaneras en pleno teníamos claro que estábamos del lado de Marta, con lo difícil que suele resultar por lo general empatizar con los malos, el autor nos comentó que se había encontrado con gente que pensaba que no está nada bien eso de tomarse la justicia cada uno por su mano, y que Marta debía ir a la cárcel como mínimo. Este es para mí uno de los puntos fuertes del libro, porque al menos en mi caso me pasé toda la lectura preguntándome si yo habría sido capaz de llevar a cabo todo lo que hace la protagonista. Supongo que a todos nos pasa eso de sentir indignación, impotencia o cabreo cuando vemos en las noticias la cantidad de cosas que pasan y la cantidad de gente que está libre cuando en realidad debería estar entre rejas, y seguro que más de una vez nos habría encantado tener a nuestro alcance los medios para hacerles pagar por todo. Y ya desde las primeras páginas sentiremos esa impotencia, cuando la historia comienza con el hallazgo del cadáver de una niña que muestra señales de haber sido además violada.

Por supuesto, encontraremos también en esta historia a un buen número de personajes secundarios, sin los cuales no sería posible que pasara todo lo que se va sucediendo en la trama. Conoceremos más de cerca a esos enfermos psiquiátricos a los que "las voces" les piden que hagan algo muy malo; a esas mujeres que vienen a España pensando que van a tener una vida mejor y acaban siendo explotadas sexualmente por las mafias; a esos niños que sufren el acoso de los demás, sólo por el hecho de ser diferentes; a aquellos que pudieron llegar a ser algo en la vida y acabaron tomando el mal camino... Y por supuesto a quienes están detrás de todos ellos, que son muchos más aunque no los mencione a todos. Y Santiago nos ayudará a que entendamos los motivos por los que hacen las cosas que hacen, aunque desde luego en ocasiones estas cosas nos puedan llegar a horrorizar.

Lo único que quizá me ha chirriado un poco ha sido la facilidad con la que le salen las cosas a Marta Aguilera. El autor nos dejó claro que la novela es fantasía, y que había elegido precisamente a una periodista de sucesos porque se supone que lo tiene más fácil para conocer a gente de todo tipo, para haber visto de todo y para no asustarse de casi nada. Pero sí es cierto que en algunos momentos me sorprendió que todo le saliera tan a pedir de boca; por muchas agallas que uno tenga, o por mucho que le dé igual todo porque sabe que le queda poco tiempo de vida, no debe de ser nada fácil enfrentarse a unos mafiosos, hacerse con un arma, y todo este tipo de cosas chungas, que parece que Marta ha hecho durante toda su vida, pero que no quiero desvelar. Aunque también es cierto que la novela se lee tan bien y es tan sumamente adictiva, que hasta eso se lo perdono. Y además, lo cierto es que me parece estupendo que una lectura te haga reflexionar tanto e incluso plantearte cosas que en teoría no están bien, pero no puedes evitar planteártelas.

En resumen, un libro totalmente recomendable, que engancha desde el primer momento, que te hace pensar y que se lee estupendamente.


jueves, 27 de septiembre de 2018

Caída libre - Neus Arqués

Ángela es una editora menopáusica en la cuerda floja cuyo autor estrella desaparece; para encontrarlo, deberá adentrarse en el mundo de las mafias inmobiliarias de la mano del comisario Jotapé Castillejos. Carolina se juega la promoción profesional cuando un amante despechado la amenaza con divulgar pruebas de su exuberancia sexual. Luisa lo dejó todo por una historia de amor que ahora le pasa factura en forma de mobbing.

Las tres mujeres viven en el barrio barcelonés de Gracia, cuya gentrificación se acelera. No saben a dónde van, pero sí saben que no llegarán donde iban, porque el camino trazado ha desaparecido. Sus crisis privadas se cruzan entre sí y con la crisis socioeconómica general.


Edición: 1ª ed.
Publicación: Barcelona: Roca Libros, 2018
Descripción física: 320 p.; 24 cm.
ISBN: 978-84-08-17092-9
CDU: 821.134.2-31"20"
Signatura: N ARQ cai
Precio: 17,90 euros en Casa del Libro.


Este ha sido mi estreno con Neus Arqués, autora a la que hasta ahora no conocía de nada; con esta novela, de reciente publicación, Neus ha resultado además ser la ganadora de la quinta edición del Premio Internacional de Narrativa Marta de Mont Marçal.

La historia que aquí se nos cuenta es la de tres mujeres que, aparentemente, no tienen nada que ver unas con otras pero que, por circunstancias de la vida, acaban viendo cómo sus caminos se cruzan. Ángela trabaja en una editorial, y tiene la espada de Damocles sobre su cabeza porque la sección que dirige no está pasando por su mejor momento; a ello se suma su edad, ya cercana a los cincuenta años, esa temida franja en la que es cada vez más complicado encontrar trabajo. Por si esto fuera poco, acaba de quedarse viuda y su hija, que ya no es una niña, se aleja cada vez más de ella e incluso se está planteando irse a vivir con su novio. Por eso, cuando se reencuentra a través de Facebook con Roberto Iglesias, un antiguo compañero de la facultad de Económicas, y éste le cuenta una historia rocambolesca sobre los líos de dinero en los que anda metido con nada menos que la mafia rusa, Ángela cree haber encontrado la solución a sus problemas laborales: la historia de Roberto da para escribir un libro, y desde luego ella será la encargada de hacer un trato con su protagonista para que esa historia llegue a publicarse, porque seguro que será un auténtico bombazo; lo malo es que cuando parece que todo va sobre ruedas, Roberto desaparece sin dejar rastro.

Por su parte, Carolina trabaja como directiva en una empresa de productos alimenticios y, gracias a una nueva campaña con la que espera lanzar un producto muy novedoso, ve que está cada vez más cerca su ascenso a un puesto de mayor responsabilidad. Claro que sus compañeros trepas no se lo pondrán nada fácil, que ya sabemos todos cómo funcionan las cosas en la mayoría de las empresas... En su "otra" vida, la que lleva cuando no está en el trabajo, Carolina es una mujer de lo más liberal, que no tiene pareja fija y prefiere ir picando de flor en flor, casi siempre con desconocidos; sin embargo será uno de ellos, al que conoceremos como Presidiario, el que le complicará la vida un poco más que el resto. Y es que amenaza con nada menos que hacer públicas unas fotografías de ella, un poco subidas de tono, que le ha hecho en uno de sus encuentros esporádicos.

Nuestra tercera protagonista, Luisa, trabaja en el centro cultural de su barrio y está viviendo unos momentos nada fáciles: sigue compartiendo lugar de trabajo con Jaime, su marido, con el que tiene un hijo; Luisa le ha sido infiel a Jaime y se están separando, y además ella se encuentra embarazada de su actual pareja, Danny, un rockero venido a menos que por cierto fue uno de los personajes que más me gustó, y es que me cayó genial a pesar de tener su puntito macarra. Los compañeros de trabajo de Luisa y Jaime han tomado partido por él, que además es el jefe, y entre todos le hacen cada día el vacío a ella, a la que consideran poco menos que un mal bicho. Además, Jaime también está saliendo con otra persona, la Gorda Sebosa como la llama Luisa, que parece que a lo único que se dedica es a inmiscuirse en la educación del hijo que el matrimonio tiene en común, y también a malmeter entre la expareja, obligando incluso a Jaime a interponer demandas judiciales, con lo cual todo se hará mucho más cuesta arriba.

Las tres mujeres viven en el barrio barcelonés de Gracia, que es casi como si fuera otro personaje más dentro de esta historia; y es que la autora describe muy bien el ambiente del barrio, los lugares por los que los personajes se mueven, las relaciones entre vecinos, y hasta el transporte público. Y como no podía ser de otra manera, la vida de nuestras tres protagonistas, del mismo barrio, acabará confluyendo de una forma totalmente natural. Por supuesto, conoceremos también a muchos otros personajes secundarios que son los que "colaborarán" para que esto sea posible; además de los que ya he citado, destacaría también aquí a Mía, una joven que trabaja como asistente personal para un matrimonio de rusos, Irina y Serguéi, de esos nuevos ricos (riquísimos) que tanto abundan ahora, y cuyos deseos debe estar siempre dispuesta a satisfacer, por muy surrealistas que sean. Precisamente es a través de Mía como se cruzan en cierto modo los caminos de las tres protagonistas. Y por supuesto, no puedo dejarme atrás al comisario Castillejos, que será el encargado de llevar el caso de la desaparición de Roberto Iglesias, sin el cual no será posible la publicación del libro que Ángela tiene en mente.

Como vemos, nos encontramos ante una trama que está de completa actualidad, y es que son muy comunes los problemas a los que se suelen enfrentar las mujeres (aunque también tengo que decir que de un tiempo a esta parte me da la sensación de que a veces hay mujeres que se quejan por quejarse, y otras que lo sacan absolutamente todo de quicio): acoso laboral, dificultad para trabajar a ciertas edades, una sociedad que en algunos aspectos todavía sigue siendo muy machista... En esta lectura veremos todo eso perfectamente reflejado, y es que cada una de nuestras tres protagonistas se enfrenta a todo tipo de problemas en este sentido. Sin embargo, y aunque el libro se lee muy bien porque está escrito de una forma muy amena, me ha costado mucho identificarme con las protagonistas; no es obligatorio tener que identificarse con nadie, pero por lo general en los libros siempre hay algún personaje con el que como lector puedes tener más empatía. No ha sido este mi caso, porque aunque me ha gustado poder ver el barrio, la vida, las relaciones a través de los ojos de estas tres mujeres, la situación y el carácter de todas ellas me ha parecido totalmente ajeno excepto los sofocos de la pobre Ángela, que no estoy pasando por la menopausia como ella, pero eso de ir con el abanico a todas partes sí me ha resultado de lo más familiar porque lo llevo sufriendo desde que era adolescente.

También me ha resultado muy llamativo el hecho de que a lo largo de la novela se incluyan tantas expresiones (a veces frases enteras) en otros idiomas; si sabes algo de inglés no te costará mucho enterarte de lo que está pasando, pero por ejemplo me puse en el lugar de mi madre y creo que a ella se le habrían escapado algunas cosas si hubiera leído la novela. Y hay cosas que creo que son lo suficientemente importantes en la trama como para enterarse de lo que está pasando; en otros casos son simplemente palabras sueltas, pero creo que no habría estado mal alguna nota a pie de página para aclararlo. Sin embargo destacaría, como nota positiva, que la lectura sí me ha hecho reflexionar sobre las trabas que a veces las mujeres nos ponemos a nosotras mismas, cuando sería mucho más productivo aunar fuerzas. Y sobre todo ha hecho hincapié en algo que yo ya sabía pero que aquí se hace muy patente: las mujeres somos por lo general fuertes y podemos conseguir prácticamente todo lo que nos propongamos.

Por todo ello, y aunque este libro no pasará a mi historia literaria como uno de esos que te dejan huella para siempre, creo que sí es una lectura recomendable. Lectura que por cierto ha sido posible gracias a #SoyYincaner@, la iniciativa de Kayena y Carmina, y por supuesto a Roca Libros por el ejemplar que me ha facilitado.


sábado, 22 de septiembre de 2018

Talión, de Santiago Díaz - Presentación en Madrid

Ayer por la tarde, varias yincaneras integrantes del comando Madrid tuvimos la inmensa suerte de pasar una velada de lo más agradable en compañía de Santiago Díaz, de cuya prinera novela, Talión, estamos haciendo una lectura simultánea. Además el sitio elegido no pudo ser mejor: el famosísimio Café de Oriente, en plena plaza del mismo nombre, con vistas a nuestro madrileño palacio real. Para remate, en esta ocasión yo llevaba los deberes hechos y había llegado a tiempo de terminar la novela, porque últimamente mis encuentros con autores estaban siendo de lo más desastroso y como iba sin haber leído nada, me perdía en cuanto los asistentes se ponían a charlar sobre detalles concretos de las lecturas... La pena en esta ocasión fue que mi madre no pudo acompañarme, porque le habría encantado conocer en persona a Santiago, sobre todo desde que le conté que es uno de los guionistas de El secreto de Puente Viejo; y es que es fan absoluta de la serie desde hace ya unos cuantos años.

Primero llegó Jorge, el hermano de Santiago, al que yo aún no conocía pero sí mis compañeras yincaneras. Y no tuvimos que esperar mucho rato hasta que apareció el autor acompañado de Fátima Santana, del departamento de prensa de la editorial Planeta. Nos habían reservado en el café de Oriente un rinconcito, al que nos dirigimos para acomodarnos como si en realidad hubiéramos quedado para tomar algo con unos amigos; aunque finalmente así fue, porque tanto Santiago como Jorge y Fátima son encantadores y nos hicieron pasar una tarde estupenda en su compañía. Además, cuando llegó el momento de pedir nuestras consumiciones, le descubrimos a Santiago la sidra Ladrón de manzanas, que no conocía y que según nos dijo luego, le encantó.

Por supuesto hablamos largo y tendido de su novela, que casi todas nosotras habíamos leído y que originó un debate de lo más interesante. Y es que no es para menos; os dejo la sinopsis que Planeta refleja en su web:

Marta Aguilera, una periodista comprometida con su oficio, recibe una noticia que cambiará su destino: un tumor amenaza su salud y apenas le quedan dos meses de vida.

Sin nada que perder ni nadie a quien rendir cuentas, Marta siente que la realidad es un lugar amenazante y decide ocupar el tiempo que le queda impartiendo JUSTICIA.

En una carrera contrarreloj por su propia vida y contra la inquebrantable inspectora Daniela Gutiérrez, Marta Aguilera tratará de aplicar su particular ley del talión.

Como no podía ser de otra manera, una de las primeras preguntas que le hicimos fue cómo surgió la idea de escribir una historia sobre alguien que se toma la justicia por su mano como hace Marta Aguilera, la protagonista de Talión. Y también surgió la cuestión de que los dos personajes más importantes de esta historia sean mujeres; Santiago tuvo clara la respuesta, y es que nos dijo que sabía de antemano que los personajes femeninos le iban a proporcionar muchísimos más matices que si en lugar de una asesina y una inspectora de policía se hubiera tratado de dos hombres.

También hablamos mucho sobre el desarrollo de la propia historia, porque estoy segura de que en algún momento de nuestra vida a todos nos habría encantado hacer lo mismo que Marta y librarnos de tanta gene indeseable como hay por el mundo. Aquí hubo un buen debate emtre todos nosotros, porque Santiago nos decía que la mayoría de la gente que había leído su novela estaba a favor de Marta, pero había algunos que pensaban que ella no era nadie para juzgar a nadie, por mucho que la protagonista de su novela se dedicara a quitar de en medio únicamente a asesinos, pederastas y traficantes de droga, entre otros. Tampoco quiero desvelar muchas más cosas, porque dentro de unos días publicaré la reseña sobre este libro y entonces tendré ocasión de hablar de la novela con un poco más de detalle.

Después de nuestra animada charla, dedicamos otro rato a que Santiago nos firmara ejemplares del libro. En ese momento tuve ocasión de hablar con él con un poco más de tranquilidad, y fue cuando le confesé que, independientemente de lo que hubiera hecho Marta, sólo con leer la sinopsis de la novela a mí ya me había ganado para su causa, y es que no todos los días te encuentras con que el protagonista de la novela que te vas a leer ha pasado por lo mismo que tú; me refiero a lo del tumor que te condena a pocos meses de vida, no a lo de ir matando gente aunque a veces ganas no me falten... Parece que esto a Santiago le interesó bastante, y de hecho me preguntó si no me había removido por dentro leer algo así, que quizá me habría podido echar atrás a la hora de leer su novela, porque hay gente a la que no le gusta demasiado hablar de estas cosas. Ya le aclaré que no, que después de tantos años podía hablar de cáncer y de tumores sin que se me revolvieran las tripas ni me invadiera el mal rollo, y que ni el mismísimo Camilo José Cela había conseguido matarme cuando estuve en el hospital. Como una imagen vale más que mil palabras, os pongo una que lo explica, porque supongo que al leer esto se os habrá quedado la misma cara que se le quedó a Santiago.

Fragmento de La colmena
Después de que todos nos lleváramos nuestro ejemplar dedicado, estuvimos haciéndonos unas fotos con Santiago y con su hermano Jorge; por cierto, hubo algo que Santiago nos dijo que le había hecho mucha ilusión, y es que normalmente cuando va a algún sitio lo presentan como "el hermano de Jorge", y sin embargo en esta ocasión fue a Jorge al que nos presentaron como "el hermano de Santiago". Como veis, fue una tarde de lo más agradable, tanto por el entorno como por la compañía y desde luego por la charla tan animada que tuvimos. Y es que da gusto pasar ratos así.