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viernes, 13 de marzo de 2015

El corazón helado - Almudena Grandes

Edición: 3ª ed.
Publicación: Barcelona: Tusquets, 2012
Descripción física: 1.242 p.; 19 cm.
CDU: 821.134.2-31"19"
Signatura: N GRA cor
Precio: 12,95 euros en la Casa del Libro







UNA HISTORIA ESPAÑOLA, DE ESAS QUE LO ECHAN TODO A PERDER

Tenía mucha curiosidad por leer esta novela; después de haberme estrenado con Almudena Grandes hace no demasiado (primero con El lector de Julio Verne, que me gusto muchísimo, y más tarde con Inés y la alegría, que me encantó), varias personas me recomendaron leer El corazón helado que, según ellas, era la mejor novela de esta autora.


Argumento y personajes

El resumen que aparece en la propia contraportada del libro es bastante revelador pero por supuesto sin llegar a desvelar ningún detalle importante que nos fastidie la historia, así que os lo pongo aquí para que os podáis hacer una idea de lo que Almudena Grandes nos cuenta en esta novela:
El día de su muerte, Julio Carrión, hombre de negocios cuyo prestigio se remonta a los años del franquismo, deja a sus hijos una gran fortuna pero también un pasado lleno de sombras: no le gustaba recordar su juventud ni sus peripecias en la División Azul. En su entierro, su hijo Álvaro se sorprende por la presencia de una atractiva joven que tal vez fue la última amante de su padre. Esa joven, Raquel Fernández Perea, es hija y nieta de exiliados republicanos en Francia, y se acuerda muy bien de ciertos episodios de su infancia. Ahora el azar hará que los destinos de Raquel y de Álvaro se entrecrucen, y, con ellos, las viejas historias familiares de ambos.
Como veis, con El corazón helado nos encontramos ante una saga familiar; bueno, en realidad podríamos decir que es "bifamiliar", porque es la historia de dos familias, que aunque tienen sus líos de manera independiente cada una por su lado, están conectadas de alguna manera. Y además por partida doble, porque conoceremos su historia durante muchísimos años y ambas familias se cruzan tanto en el pasado como en el presente.

Uno de los protagonistas de la novela es Julio Carrión, un hombre de negocios cuyo fallecimiento ya he mencionado que conoceremos al principio de la historia. En el cementerio están su mujer, sus hijos, su familia política, sus nietos... De lo que ninguno de ellos excepto Álvaro Carrión, uno de los hijos de Julio, se da cuenta es de que en un rincón apartado del cementerio hay alguien más. Algo más tarde descubriremos que se trata de Raquel Fernández Perea, que en un principio no debería pintar nada en un acontecimiento familiar tan íntimo como un entierro; pero más adelante, cuando por motivos burocráticos ella y Álvaro se encuentren, veremos que todo tiene su razón de ser. Y esta será la parte actual de la historia.

Hay otra historia que se desarrolla unos cuantos años antes, durante la guerra civil en España y durante los años de la posguerra. Sabremos más a fondo cómo se conocieron Julio Carrión e Ignacio Fernández, los dos procedentes de familias distintas, de clases sociales distintas y, por supuesto, de bandos distintos en la guerra civil. Iremos poco a poco conociendo a todos los miembros de ambas familias, la relación que tuvieron entre ellos en el pasado y cómo afectó eso al futuro, y por supuesto todo lujo de detalles sobre muchas cosas que ocurrieron en realidad en la España de estos años, y que la autora va mezclando con la ficción. Y también descubriremos que, en ocasiones, nada es lo que parece y también que a veces idealizamos a las personas y en realidad lo que tenemos es una idea totalmente equivocada sobre ellas.


Mis impresiones

El hecho de que me dijeran que esta era la mejor novela de Almudena Grandes hizo que tuviera las expectativas muy altas. También es cierto que nadie había querido desvelarme nada, cosa que personalmente siempre agradezco; así que lo único que sabía sobre el argumento era lo que os he puesto que aparece en la contraportada.

El caso es que, cuando vi que la cosa iba oooooooootra vez sobre nuestra guerra civil, me quedé un poco chafada. Lo que pasa es que me parece que Almudena escribe genial, y como la novela me la habían recomendado varias personas muy encarecidamente y además ya me la había comprado, la verdad es que ni me llegué a plantear dejarla sin leer. El caso es que al final, lo de la guerra civil fue casi lo de menos, porque la historia se centra en los miembros de las dos familias protagonistas; y aunque está claro que la guerra y los años siguientes a ella son uno de los escenarios, en realidad lo que más despertará nuestro interés será precisamente lo que les va ocurriendo a las dos familias. Además, aunque se nota a la legua cuál es la tendencia política de esta autora, no llega a hacer demagogia como algunos a los que se les nota el plumero de que todos los rojos son buenísimos y todos los de derechas malos malísimos (o al revés), a pesar de que es complicado ser imparcial.

La novela es larga, aunque a mí eso nunca me ha asustado, y además hay que añadir que también es bastante densa. Se nos cuenta la historia de las dos familias, mezclada como ya he dicho con hechos reales de la España de la época. Y, al menos en mi humilde opinión, creo que es de las novelas que es mejor leer en plan tranquilo y concentrado; vamos, que no es de las que leemos a veces para pasar el rato. Más bien lo contrario, lo suyo es dedicarle su tiempo y deleitarse con su lectura, y sobre todo concentrarse porque con eso de los saltos en el tiempo puede que en algún momento te pierdas. Son muchos los personajes, muchos los lugares y muchas las situaciones, así que conviene estar centrado desde el principio para no perderse nada.

Aunque disfruté mucho de la lectura porque ya digo que la prosa de Almudena me parece genial, hubo algo que me dejó un poco chafada. Y es que casi todo el mundo que me había recomendado leer El corazón helado coincidía en que una de las historias más bonitas era la que implicaba a Álvaro Carrión y Raquel Fernández Perea; sin embargo, precisamente a mí esa historia fue la que menos me gustó. Acabé cogiéndole una manía horrorosa a Raquel, y es que había ratos en que directamente me entraban ganas de darle unos buenos bofetones. Me encantó cómo Almudena va tejiendo esa red de relaciones entre las dos familias, cómo los acontecimientos durante la época de la guerra civil se van entrecruzando para dar lugar a todo lo que ocurre muchos años después; y desde luego me encantó, como siempre, su forma de contarlo todo. Pero cada vez que veía aparecer a Raquel, me sorprendía a mí misma pensando "ya está aquí otra vez esta petarda tocando las narices". En el fondo me motivan estas cosas, porque siempre tiene que haber personajes que te gusten más y personajes que te gusten menos, y creo que precisamente conseguir trazar tan bien a los personajes es una de las señas de identidad de los buenos escritores, en mi humilde opinión. Estoy segura de que los propios autores cuentan con esto y tienen claro que hay personajes a los que posiblemente alguien les coja manía, o todo lo contrario. Pero en fin, que muchas actitudes de Raquel me gustaron más bien poco y a ratos esa historia se me hizo demasiado pesada... No su lectura, que quede claro, sino la historia en sí y algunas de las situaciones que provoca Raquel.


Conclusión

Como siempre me pasa con Almudena, y he reiterado a lo largo de la opinión, disfruté mucho de la novela porque me encanta su forma de escribir historias y de describir las cosas. Siempre me acuerdo de una frase que le escuché decir a alguien, y es que escribir no se trata solo de tener una historia que contar, sino de saber cómo contarla; y desde luego Almudena Grandes siempre sabe cómo hacerlo. Solo me queda recomendaros la lectura sin ningún género de dudas; eso sí, con algunos matices, porque en mi caso no coincido con la mayoría y esta no es mi novela favorita de la autora; sin dudarlo ni un momento, me sigo quedando con la historia de Inés y la alegría, que me cautivó tanto que todavía la sigo recordando después de tanto tiempo.

Si os cansa el tema de la guerra civil, o si sois de lecturas rápidas y sin complicaciones, o si os asustan los tochos, creo que El corazón helado no es la novela de vuestra vida. Si por el contrario os gusta la forma de escribir de Almudena, si os interesan este tipo de historias en las que la realidad se mezcla con la ficción, si os gustan las novelas con personajes perfectamente desarrollados con los que en algún momento te puedes incluso llegar a identificar, y si por lo general no os echan para atrás los libros de muchas páginas, me parece que disfrutaréis muchísimo de esta lectura. Dedicándole el tiempo y la atención que se merece, eso por descontado, porque acabaremos descubriendo que todo encaja perfectamente y que no hay absolutamente nada que no tenga sentido en esta gran historia.

domingo, 28 de octubre de 2012

El lector de Julio Verne - Almudena Grandes

Edición: 1ª ed.
Publicación: Barcelona: Tusquets, 2012
Descripción física: 417 p.; 23 cm.
CDU: 821.134.2-31"19"
Signatura: N GRA lec
Precio: 19,95 euros en la Casa del Libro






ESTO ES UNA GUERRA Y NO VA A TERMINAR NUNCA

Hasta hace poco no había leído nada de Almudena Grandes, pero una amiga me prestó las dos novelas suyas con las que me estrené; una de ellas fue Inés y la alegría, de la que ya os hablé en su día, y la otra su continuación, El lector de Julio Verne, de la que os voy a hablar ahora. Ya adelanto que, aunque algunas personas me habían dicho que este título era mucho mejor que el de Inés, en mi caso me ha gustado pero no tanto como aquel, que sencillamente me encantó.


Argumento y personajes

El protagonista de nuestra historia es Nino, un niño de diez años que vive en Fuensanta de Martos, un pueblo de Jaén. En realidad vive en la casa cuartel, ya que su padre es guardia civil. Además de con sus padres, Nino vive con sus dos hermanas, y en esta época el ambiente tanto en el pueblo como en la casa cuartel no es que sea muy agradable: a veces por las noches, mientras intentan conciliar el sueño, Nino y sus hermanas oyen cómo en las habitaciones contiguas están torturando a alguien, a pesar de que los hermanos mayores siempre intentan convencer a los más pequeños de que no es real sino tan sólo una película.

En la vida diaria del pueblo, además, ser hijo de guardia civil en esta época no era nada fácil, y Nino tiene que sufrir el desprecio de algunos del otro bando, que se cambian de acera cuando se cruzan con él; y no entiende nada de esto, ya que entre otras cosas tiene bastante claro que aunque la tradición familiar mande, él no quiere ni por asomo ser guardia civil como su padre. Se supone que la guerra ya ha terminado, pero en realidad no es así, ya que sigue habiendo enfrentamientos entre los dos bandos y sigue habiendo rojos en el monte. Los del monte son liderados por un tal Cencerro, que ya se ha convertido en toda una leyenda.

A Nino casi todo el mundo lo conoce con el apodo de "el canijo", ya que no termina de crecer, por mucho que su padre se empeñe en hacer una marca en la pared cada vez que su hijo cumple un año más. Y como da por hecho que Nino será guardia civil pero no las tiene todas consigo y teme que no dé la talla, decide que deberá aprender mecanografía para que así pueda aspirar a trabajar en la administración. Y así será como, a través de nuestro protagonista, conoceremos a las Rubias, aunque Nino tendrá que mantener en secreto que va a su cortijo a recibir clases, ya que todas las mujeres que viven aquí son rojas. Por otro lado conoceremos a Pepe el Portugués, que tiene una relación muy estrecha con estas mujeres y que se hará gran amigo de Nino; le enseñará muchas cosas, entre otras que no todo es siempre lo que parece. Y a través de las clases en el cortijo de las Rubias, Nino también descubrirá el placer de la lectura.

Me resultó curioso el hecho de que en la novela se hace referencia a los españoles que tuvieron que exiliarse fuera de nuestro país durante la represión franquista; y me resultó curioso principalmente porque en varios momentos de la historia se menciona a los que tuvieron que huir a Francia, incluida Inés y su famoso restaurante de Toulouse. Me imagino que, ya que la autora ha planteado estos libros como una especie de episodios nacionales, en honor a Benito Pérez Galdós, en las siguientes novelas puede que también se haga mención a personajes o a situaciones que ya se han descrito en los títulos anteriores; ya veremos si es así, porque viendo cómo me han gustado estos dos títulos supongo que no me quedaré con las ganas de leer los siguientes.


Mis impresiones

Como me ocurrió con el libro anterior, en el que descubrí muchas cosas (bueno, prácticamente todas) que no sabía sobre los episodios ocurridos en el valle de Arán, en este caso también supe a través de la novela de la existencia de los maquis, los defensores de la República que continuaron su resistencia en los montes de Jaén. Y como en el caso anterior, me quedó claro cuál es la inclinación política de Almudena Grandes pero me gustó el hecho de que no se dedique a poner a unos de buenos y a otros de malos, sino que se limite a contarnos una historia que pudo haber sido perfectamente real, con unos personajes que están tan bien tratados que también podrían haber sido reales y, como se suele decir, te los crees.

Leyendo esta historia nos daremos cuenta, no sólo porque en ella se menciona varias veces sino porque en cierto modo lo seguimos viendo aún hoy día, de que España sigue estando dividida, a pesar de los años que han pasado desde nuestra Guerra Civil. Y a pesar de que quizá esto nos haga sentir cierta impotencia, no podremos evitar llegar a encariñarnos con algunos de los personajes, independientemente de cuáles sean nuestras tendencias políticas. Estamos ante una historia preciosa, en la que veremos que sobre todo se defiende la libertad y se describe la lucha de un grupo de personas que fueron fieles a sus ideas hasta las últimas consecuencias; tanto es así que, como ya sabemos, algunas de ellas pudieron seguir luchando desde nuestro propio país pero otras no tuvieron más remedio que permanecer en el exilio durante mucho tiempo.

En este sentido, el libro es un poco diferente al de Inés y la alegría porque en el caso del de Inés, aunque el tema giraba en torno a la posguerra, la historia se centraba más en el amor entre Inés y Galán; y como ya dije en su momento, es una historia preciosa de las que te hacen disfrutar, sufrir y hasta te ponen los pelos de punta. En este caso también hay una historia, pero no de amor sino más bien de amistad. A través de la amistad que entablan Nino y Pepe el Portugués iremos conociendo muchos detalles no sólo de la historia de la España de aquella época, sino también de las motivaciones de sus personajes, de por qué se comportan como se comportan y de cómo muchas veces las apariencias nos engañan y damos por supuestas ciertas cosas que en realidad no son como nosotros habíamos pensado.

De nuevo me ha sorprendido la narración de Almudena Grandes y ver cómo es capaz de expresar tantas cosas con el uso genial que hace de las palabras. Aunque ya decía antes que El lector de Julio Verne no me ha gustado tanto como Inés y la alegría, la verdad es que he disfrutado también de esta lectura desde el principio hasta el final; ha habido momentos de reír, de llorar, de emocionarse con ciertas situaciones, de indignarse con algunas otras, e incluso de llegar a sufrir en algunos momentos.


Conclusión

Lo único que se me ocurre decir sobre esta historia es que me ha encantado, desde el principio hasta el final. En algunas ocasiones me da un poco de pereza leer o ver cosas sobre nuestra Guerra Civil y nuestra posguerra, que ya resultan temas de lo más manidos; pero la verdad es que con Almudena Grandes es imposible no disfrutar, tanto de las historias que nos cuenta en este caso como de la forma en la que lo hace. Y eso que ya comentaba que esta novela no me ha cautivado tanto como Inés y la alegría; la verdad es que ya tengo curiosidad por leer El corazón helado, que casi todo el mundo coincide en decir que es con diferencia la mejor novela de la autora...

En cualquier caso, os recomiendo sin dudarlo la lectura de esta novela. Además no es necesario leer la anterior, aunque se hagan pequeñas referencias a ella, porque en realidad son historias independientes que se pueden leer por separado; también es cierto que yo para estas cosas soy bastante maniática y me gusta empezar las series por el principio, a ser posible. Si os gusta la novela histórica y os interesa el tema de nuestra Guerra Civil, seguramente disfrutaréis más leyendo este libro; pero si buscáis simplemente una historia que os atrape y os haga disfrutar y emocionaros a partes iguales, estoy convencida de que El lector de Julio Verne es una estupenda opción. Y además ya conocemos eso de que el saber no ocupa lugar; seguro que leyéndolo tendréis ocasión, como me ha pasado a mí, de aprender cosas de las que no sabíais prácticamente nada.

viernes, 3 de agosto de 2012

Inés y la alegría - Almudena Grandes

Edición: 1ª ed.
Publicación: Barcelona: Tusquets, 2010
Descripción física: 729 p.; 23 cm.
CDU: 821.134.2-31"19"
Signatura: N GRA ine
Precio: 24 euros en la Casa del Libro






LA HISTORIA INMORTAL Y EL AMOR DE LOS CUERPOS MORTALES

Hasta hace poco no había leído nunca nada de Almudena Grandes; por supuesto sí que me resultaba familiar, pero sólo de oídas. Y por fin me he podido estrenar con ella, gracias a un par de libros suyos que me prestó mi amiga Itaca. De momento el otro, El lector de Julio Verne, lo tengo en la lista de espera, pero viendo lo mucho que me ha gustado este de Inés, creo que Julio Verne no tardará en caer también. Y eso que hay veces en que sólo al oír que un libro trata sobre la guerra civil o la posguerra me da un poco de pereza...


Argumento y personajes

La acción de la novela se sitúa en los años 40, en un acontecimiento de la historia de España del que yo no había oído hablar en la vida, o al menos no era consciente de que me sonara. Se trata de la invasión del valle de Arán, en octubre de 1944, por parte de un sector del ejército republicano que anteriormente había luchado en Francia. Esta invasión, cuyo objetivo era derrocar la dictadura franquista, nunca llegó a llevarse a cabo; el cerebro de este ambicioso plan fue Jesús Monzón, que respaldado por Carmen de Pedro, la cabecilla de los comunistas españoles exiliados, consigue reunir a un grupo de hombres dispuestos a llevar a cabo la invasión y devolver a España la libertad.

Por otra parte conoceremos a Inés, una chica de familia bien y con un hermano mayor, Ricardo, que es nada menos que delegado provincial de Falange. Gracias a una vecina, Inés tiene ocasión de descubrir en sus salidas por Madrid que hay otro mundo distinto al que ella conocía hasta entonces; y se da cuenta de que viviendo con su familia estará eternamente oprimida, y de que además tiene bastantes más cosas en común con la ideología de los rojos que con la que le ha enseñado siempre su familia. Su hermano Ricardo es destinado a Lérida, y cuando Inés se queda sola con la criada en la casa familiar, llega incluso a instalar en ella un llamado "Socorro Rojo" para asistir a republicanos. Hasta que su novio la delata a la policía y acaba detenida y en la cárcel.

Gracias a los contactos de su hermano Ricardo, Inés consigue ser liberada pero se la llevan a Pont de Suert, el pueblo de Lérida en el que vive la familia, para tenerla vigilada, y hasta llegan a tenerla durante una temporada en un convento, donde por cierto aprende a cocinar. Inés pasará una temporada en casa de su hermano y su cuñada Adela, con la que llega a hacer muy buenas migas a pesar de que ella no entienda demasiado las ideas de Inés... Hasta que un día ésta escucha en Radio Pirenaica que el ejército rojo está preparando una invasión y se ha establecido en Bosost; así que no duda en escaparse a caballo, con cinco kilos de rosquillas guardados en una sombrerera, y unirse a sus camaradas. Allí conocerá a Galán, un minero asturiano que lucha por la causa y es seguidor de Monzón.

También conoceremos al resto de miembros del ejército rojo y a sus mujeres. Inés se encargará de hacer lo que mejor sabe: cocinar para todos ellos. Y estando allí surgirá el amor entre ella y Galán; una historia de amor de lo más tortuosa, como suelen ser siempre las cosas en tiempos de guerra, pero también una historia muy bonita y llena de esperanza.

Por último, tendremos ocasión de conocer también a varios personajes reales, como Dolores Ibárruri, a quien todos conocemos como "Pasionaria", de la cual la autora nos ofrecerá su lado más humano (hay un pasaje con el que no pude evitar una sonrisa, aquel en el que aparece Dolores llevando en las manos una caja de vasquitos y nesquitas, muy típicos en el País Vasco). También harán su aparición Santiago Carrillo y los anteriormente mencionados Monzón y Carmen de Pedro, que existieron en la realidad.


Mis impresiones

La historia la iremos conociendo a través de diferentes puntos de vista, ya que no hay un narrador único sino que son tres; por un lado hay capítulos que nos cuenta la propia Inés, por otro están los que nos cuenta Galán y por último los del narrador propiamente dicho, el que lo cuenta todo en tercera persona. Esto al principio me despistó un poco porque el principio del primer capítulo está contado en tercera persona y de repente cambiamos de página y nos damos cuenta de que lo siguiente aparece en primera persona; pero enseguida veremos de que lo que está haciendo la autora es cambiar de narrador y dar continuos saltos en el tiempo.

En cualquier caso, la historia me ha gustado un montón y he disfrutado y he sufrido con ella a partes iguales; o quizá sería más acertado decir que ha habido más momentos malos que buenos, pero es que la historia ya sabemos cómo termina, porque el ejército rojo nunca llegó a invadir España y a derrocar la dictadura de Franco... Aunque no es una novela histórica propiamente dicha, la autora se sirve de personajes reales y los mezcla con los imaginarios, contando hechos que ocurrieron de verdad y aderezados con otros que ella deja a su imaginación; volviendo al ejemplo que comentabas antes de la Pasionaria con su caja de vasquitos y nesquitas, yo no tengo ni idea de si realmente Dolores pronunció esa frase o no... La pena es que, quitando detalles como este, ha habido pasajes en los que las intrigas políticas y las estrategias me han distraído un poco de la historia. Las páginas en las que aparecían Inés, Galán, el Bocas, Comprendes, el Sacristán, etc. se me hacían muy llevaderas; y sin embargo los hechos históricos propiamente dichos me han costado un poquito más...

Por supuesto, ni que decir tiene que la historia está contada desde el punto de vista de los vencidos. No tenía ni idea de cuál era la ideología política de Almudena Grandes, pero no hace falta ser muy espabilado para darse cuenta de que tira hacia la izquierda, o por lo menos eso es lo que he intuido al leer esta novela. Pero lo interesante es que se limita a contarnos las cosas desde un punto de vista concreto, no se dedica a juzgar a nadie ni a dejar mal al bando contrario. Aunque la forma en la que cuenta la historia, el cariño que se desprende de los personajes, y todos los detalles hasta los más insignificantes, creo que sólo podría reflejarlo alguien que es afín a esas ideas. O eso o que además también es una escritora como la copa de un pino, que por lo que intuyo es así.

Estamos ante un relato no sólo interesante desde el punto de vista histórico (ya comentaba que el episodio de la invasión del valle de Arán yo ni lo conocía hasta que he leído el libro), sino también emotivo por la forma en la que está contado. No podremos evitar, independientemente de nuestra ideología política, coger cariño a los personajes, e incluso sentirnos identificados con ellos en algunos momentos, al ver esa camaradería que tienen entre ellos, como se apoyan unos a otros y sobre todo cómo luchan por sus ideales. Que digo yo que los que luchan por sus ideales pueden ser de cualquier bando, pero quizá en este caso o yo me siento más afín con ellos o me parece que está todo muy bien reflejado; también sufriremos al ir conociendo el desarrollo de la historia, ya que como decía antes todos sabemos cómo terminó nuestra guerra civil, y sabemos también que Franco estuvo en el poder bastantes años más después de aquel 1944 en que se intentó derrocarle. Y por eso sufriremos al ver que el proyecto que estos hombres y mujeres tenían en mente deben abandonarlo, y pasar muchos años en el exilio (como les ocurrió a tantos) lejos de esa España que soñaban con cambiar algún día.

Quizá precisamente este es uno de los puntos fuertes de la novela, que los personajes están perfectamente definidos y llegaremos a conocerlos como si fueran de nuestra propia familia. En mi caso me ha encantado el personaje de Inés, una mujer fuerte y con las ideas muy claras; la evolución de su personaje se verá claramente a lo largo de las páginas de la novela, y en muchos momentos he llegado incluso a sentir envidia de no ser como ella, como cuando Galán le dice algo así como: En España ya no quedan mujeres como tú; y no se refiere precisamente a que sea despampanante o a que tenga un físico espectacular. Y encima cocina bien, todo lo contrario que yo; es que no le falta de nada a esta chica... Y precisamente gracias a la cocina viviremos momentos muy intensos en esta novela.

Bueno, y qué decir de Galán; ayer precisamente le comentaba a Itaca que Inés ha sido mi heroína de esta historia, pero que después de terminar de leer la novela, me había dado cuenta de que no había podido evitar enamorarme de Galán. Vamos, que ya me gustaría a mí tener en mi vida a un hombre tan luchador, tan atento, tan valiente, con las ideas tan claras y que me quisiera tanto como él quiere a su Inés del alma. Creo que no se le podría pedir más a una persona, desde luego.

También con respecto a los personajes, me ha encantado cómo la autora describe las relaciones entre ellos. Supongo que en parte se debe al hecho de que fueron los vencidos de nuestra guerra, y estas cosas unen más aún si cabe a las personas. Todos ellos siguen soñando con una España libre de Franco, pero son conscientes de que deben abandonar la operación planeada y exiliarse a Francia para esperar una ocasión mejor. Y en Francia no tendrán más remedio que integrarse (unos mejor que otros), pero seguirán soñando con su España... Y entre todos formarán una gran piña con la que no podremos evitar emocionarnos; y repito, esto es independiente de las ideas políticas que tengamos, porque aunque seas del bando contrario es imposible no sentir absolutamente nada por estas personas, alegrarse con sus alegrías y sentirse tristes con sus tristezas.


Conclusión

Creo que la frase que mejor le va a esta novela para definirla es que se trata de un relato en el que podremos encontrar un poco de todo; no sólo conoceremos una parte de nuestra historia de la que al menos yo hasta ahora no había oído hablar, sino que también estaremos ante un relato de amor de los de verdad, de lucha, de amistad, de esperanza, y por encima de todo, de camaradería entre un grupo de personas que siempre tuvo claras sus ideas y no dejó de luchar, incluso en la distancia, por el país al que amaban.

Además es una novela que está muy bien escrita, de esas que disfrutas al leerlas; y eso que ha habido gente que me ha dicho que Almudena no ha vuelto a llegar al nivel de El corazón helado, que por supuesto tengo muchísima curiosidad por leer, porque si es aún mejor que la historia de Inés, creo que me va a encantar. Hasta hace poco pensaba que mi mejor lectura de este año había sido El mensaje que llegó en una botella; pero ahora Inés, Galán y el resto de personajes tienen todas las papeletas para desbancar al autor nórdico... Totalmente recomendable la lectura de Inés y la alegría, sin duda.