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jueves, 27 de septiembre de 2018

Caída libre - Neus Arqués

Ángela es una editora menopáusica en la cuerda floja cuyo autor estrella desaparece; para encontrarlo, deberá adentrarse en el mundo de las mafias inmobiliarias de la mano del comisario Jotapé Castillejos. Carolina se juega la promoción profesional cuando un amante despechado la amenaza con divulgar pruebas de su exuberancia sexual. Luisa lo dejó todo por una historia de amor que ahora le pasa factura en forma de mobbing.

Las tres mujeres viven en el barrio barcelonés de Gracia, cuya gentrificación se acelera. No saben a dónde van, pero sí saben que no llegarán donde iban, porque el camino trazado ha desaparecido. Sus crisis privadas se cruzan entre sí y con la crisis socioeconómica general.


Edición: 1ª ed.
Publicación: Barcelona: Roca Libros, 2018
Descripción física: 320 p.; 24 cm.
ISBN: 978-84-08-17092-9
CDU: 821.134.2-31"20"
Signatura: N ARQ cai
Precio: 17,90 euros en Casa del Libro.


Este ha sido mi estreno con Neus Arqués, autora a la que hasta ahora no conocía de nada; con esta novela, de reciente publicación, Neus ha resultado además ser la ganadora de la quinta edición del Premio Internacional de Narrativa Marta de Mont Marçal.

La historia que aquí se nos cuenta es la de tres mujeres que, aparentemente, no tienen nada que ver unas con otras pero que, por circunstancias de la vida, acaban viendo cómo sus caminos se cruzan. Ángela trabaja en una editorial, y tiene la espada de Damocles sobre su cabeza porque la sección que dirige no está pasando por su mejor momento; a ello se suma su edad, ya cercana a los cincuenta años, esa temida franja en la que es cada vez más complicado encontrar trabajo. Por si esto fuera poco, acaba de quedarse viuda y su hija, que ya no es una niña, se aleja cada vez más de ella e incluso se está planteando irse a vivir con su novio. Por eso, cuando se reencuentra a través de Facebook con Roberto Iglesias, un antiguo compañero de la facultad de Económicas, y éste le cuenta una historia rocambolesca sobre los líos de dinero en los que anda metido con nada menos que la mafia rusa, Ángela cree haber encontrado la solución a sus problemas laborales: la historia de Roberto da para escribir un libro, y desde luego ella será la encargada de hacer un trato con su protagonista para que esa historia llegue a publicarse, porque seguro que será un auténtico bombazo; lo malo es que cuando parece que todo va sobre ruedas, Roberto desaparece sin dejar rastro.

Por su parte, Carolina trabaja como directiva en una empresa de productos alimenticios y, gracias a una nueva campaña con la que espera lanzar un producto muy novedoso, ve que está cada vez más cerca su ascenso a un puesto de mayor responsabilidad. Claro que sus compañeros trepas no se lo pondrán nada fácil, que ya sabemos todos cómo funcionan las cosas en la mayoría de las empresas... En su "otra" vida, la que lleva cuando no está en el trabajo, Carolina es una mujer de lo más liberal, que no tiene pareja fija y prefiere ir picando de flor en flor, casi siempre con desconocidos; sin embargo será uno de ellos, al que conoceremos como Presidiario, el que le complicará la vida un poco más que el resto. Y es que amenaza con nada menos que hacer públicas unas fotografías de ella, un poco subidas de tono, que le ha hecho en uno de sus encuentros esporádicos.

Nuestra tercera protagonista, Luisa, trabaja en el centro cultural de su barrio y está viviendo unos momentos nada fáciles: sigue compartiendo lugar de trabajo con Jaime, su marido, con el que tiene un hijo; Luisa le ha sido infiel a Jaime y se están separando, y además ella se encuentra embarazada de su actual pareja, Danny, un rockero venido a menos que por cierto fue uno de los personajes que más me gustó, y es que me cayó genial a pesar de tener su puntito macarra. Los compañeros de trabajo de Luisa y Jaime han tomado partido por él, que además es el jefe, y entre todos le hacen cada día el vacío a ella, a la que consideran poco menos que un mal bicho. Además, Jaime también está saliendo con otra persona, la Gorda Sebosa como la llama Luisa, que parece que a lo único que se dedica es a inmiscuirse en la educación del hijo que el matrimonio tiene en común, y también a malmeter entre la expareja, obligando incluso a Jaime a interponer demandas judiciales, con lo cual todo se hará mucho más cuesta arriba.

Las tres mujeres viven en el barrio barcelonés de Gracia, que es casi como si fuera otro personaje más dentro de esta historia; y es que la autora describe muy bien el ambiente del barrio, los lugares por los que los personajes se mueven, las relaciones entre vecinos, y hasta el transporte público. Y como no podía ser de otra manera, la vida de nuestras tres protagonistas, del mismo barrio, acabará confluyendo de una forma totalmente natural. Por supuesto, conoceremos también a muchos otros personajes secundarios que son los que "colaborarán" para que esto sea posible; además de los que ya he citado, destacaría también aquí a Mía, una joven que trabaja como asistente personal para un matrimonio de rusos, Irina y Serguéi, de esos nuevos ricos (riquísimos) que tanto abundan ahora, y cuyos deseos debe estar siempre dispuesta a satisfacer, por muy surrealistas que sean. Precisamente es a través de Mía como se cruzan en cierto modo los caminos de las tres protagonistas. Y por supuesto, no puedo dejarme atrás al comisario Castillejos, que será el encargado de llevar el caso de la desaparición de Roberto Iglesias, sin el cual no será posible la publicación del libro que Ángela tiene en mente.

Como vemos, nos encontramos ante una trama que está de completa actualidad, y es que son muy comunes los problemas a los que se suelen enfrentar las mujeres (aunque también tengo que decir que de un tiempo a esta parte me da la sensación de que a veces hay mujeres que se quejan por quejarse, y otras que lo sacan absolutamente todo de quicio): acoso laboral, dificultad para trabajar a ciertas edades, una sociedad que en algunos aspectos todavía sigue siendo muy machista... En esta lectura veremos todo eso perfectamente reflejado, y es que cada una de nuestras tres protagonistas se enfrenta a todo tipo de problemas en este sentido. Sin embargo, y aunque el libro se lee muy bien porque está escrito de una forma muy amena, me ha costado mucho identificarme con las protagonistas; no es obligatorio tener que identificarse con nadie, pero por lo general en los libros siempre hay algún personaje con el que como lector puedes tener más empatía. No ha sido este mi caso, porque aunque me ha gustado poder ver el barrio, la vida, las relaciones a través de los ojos de estas tres mujeres, la situación y el carácter de todas ellas me ha parecido totalmente ajeno excepto los sofocos de la pobre Ángela, que no estoy pasando por la menopausia como ella, pero eso de ir con el abanico a todas partes sí me ha resultado de lo más familiar porque lo llevo sufriendo desde que era adolescente.

También me ha resultado muy llamativo el hecho de que a lo largo de la novela se incluyan tantas expresiones (a veces frases enteras) en otros idiomas; si sabes algo de inglés no te costará mucho enterarte de lo que está pasando, pero por ejemplo me puse en el lugar de mi madre y creo que a ella se le habrían escapado algunas cosas si hubiera leído la novela. Y hay cosas que creo que son lo suficientemente importantes en la trama como para enterarse de lo que está pasando; en otros casos son simplemente palabras sueltas, pero creo que no habría estado mal alguna nota a pie de página para aclararlo. Sin embargo destacaría, como nota positiva, que la lectura sí me ha hecho reflexionar sobre las trabas que a veces las mujeres nos ponemos a nosotras mismas, cuando sería mucho más productivo aunar fuerzas. Y sobre todo ha hecho hincapié en algo que yo ya sabía pero que aquí se hace muy patente: las mujeres somos por lo general fuertes y podemos conseguir prácticamente todo lo que nos propongamos.

Por todo ello, y aunque este libro no pasará a mi historia literaria como uno de esos que te dejan huella para siempre, creo que sí es una lectura recomendable. Lectura que por cierto ha sido posible gracias a #SoyYincaner@, la iniciativa de Kayena y Carmina, y por supuesto a Roca Libros por el ejemplar que me ha facilitado.


martes, 28 de agosto de 2018

Prométeme que serás delfín - Amelia Noguera

Imagen: Casa del Libro
Una profesora de Primaria aparece asesinada en su aula, dentro de un armario, con la boca y las muñecas enrolladas en papel celo, igual que ella castigó a Sofía, una de sus alumnas. Algunas de sus amigas deciden investigar para encontrar al culpable y así evitar LA CATÁSTROFE. ¿Quién querría ver muerta a Adela? La lista de sospechosos es muy larga, pero muy pronto otro hecho terrible la reduce drásticamente.

A través de sus miradas inocentes pero con la aguda intuición infantil, el lector se adentrará en el mundo de Sofía, la niña hiperactiva que más odiaba a la profesora. También conocerá a su madre, una doctora desesperada que vive solo para su hija. Sin embargo, lo que descubrirá en este camino quizás habría preferido no haberlo sabido nunca.



Edición: 1ª ed.
Publicación: Barcelona: Suma de Letras, 2016
Descripción física: 288 p.; 23 cm.
CDU: 821.134.2-31"20"
Signatura: N NOG pro
Precio: 16,90 euros en Casa del Libro.

Hace ya algún tiempo contaba cómo por casualidad había conocido a Amelia Noguera a través de la iniciativa del libro viajero, por la que recibí su primera novela, Escrita en tu nombre, con la que me cautivó. Posteriormente le fui siguiendo la pista, y a esa lectura le siguieron La marca de la luna, La pintora de estrellas y por último El ángel caído. Prométeme que serás delfín llevaba ya unos cuantos meses esperando su turno, pero para variar mi lista de lecturas pendientes sigue siendo interminable, así que no ha sido hasta ahora cuando por fin he podido leerlo.

Esta vez nos encontramos a una Amelia totalmente distinta a lo que yo estaba acostumbrada; en esta ocasión la historia que nos narra es de lo más actual, ya que por un lado trata sobre los problemas de los recortes que afectan a las escuelas, y por otro de los niños con TDAH y cómo es el día a día tanto para ellos como para sus padres y sus compañeros de colegio y profesores. Y para contarnos mejor esta historia, la autora la narra en dos voces: la voz infantil de una de las niñas del colegio, que va contando todo lo que sucede desde que un día se encuentran a Adela, su profesora, muerta en el aula; y la voz adulta de una de las madres, concretamente la de Sofía, que es quien tiene TDAH y además es la que más a menudo sufre la ira de Adela. Con este panorama, Amelia aprovecha para hacer una crítica bastante dura a la situación en los colegios, a esos profesores desmotivados que les hacen la vida imposible a sus alumnos, a lo incomprendidos que son a veces los niños con TDAH... Situaciones totalmente reales.

Recuerdo que cuando se publicó la novela mi amiga Esther la leyó, porque fuimos unas cuantas las que le habíamos dado tanto la tabarra con que tenía que leer cualquier novela de Amelia, y se decantó por esta; supongo que al ser maestra, le llamó la atención el tema que trataba este libro. Y sin embargo me quedé un poco chafada porque a ella no le gustó demasiado, y es que eso de que recomiendes a un autor y resulte que no aciertas, es un poco frustrante. Yo tenía claro que por fuerza me iba a gustar esta historia, igual que me habían gustado todas las demás, pero después de esto me entraron algunas dudas. Aunque finalmente me decidí a leerla, por curiosidad.

La historia me resultó un poco ajena, más que nada porque hace siglos que fui al colegio, no tengo hijos en edad escolar, y salvo Esther y un par de amigos más, no conozco de cerca a demasiados profesionales de la enseñanza. Y para rematar, tampoco tengo a ningún conocido cercano con un hijo que sufra de TDAH, con lo cual todo me parecía demasiado lejano. En realidad no pasa nada por esto, porque la autora lo cuenta todo muy bien y leyendo esta historia acabaremos sabiendo lo que es el TDAH, cómo es convivir con un niño que lo sufre, y todo lo que acompaña a una cosa así. Y además es fácil seguir el hilo narrativo porque al mismo tiempo que conoceremos detalles sobre Sofía, también veremos cómo los niños se erigen en detectives y deciden resolver por su cuenta el asesinato de Adela, que es quizá la parte más entretenida de toda la historia. ¿Quién habrá sido? ¿Un alumno, un padre, un profesor? Nada está claro, porque Adela era tan insoportable que en realidad cualquiera habría podido tener ganas de acabar con ella en algún momento, incluso nosotros como lectores lo habríamos hecho sin dudarlo; pero hay que descubrir al culpable cuanto antes, para evitar LA CATÁSTROFE. ¿Lo conseguirán? Para averiguarlo tendremos que leer esta historia, y también para saber el motivo de que se titule así, porque a mí al principio me chirriaba un montón ese título pero resulta que también tiene su explicación.

Para resumir, si os interesan las historias que al mismo tiempo sean una crítica social, seguro que Prométeme que serás delfín os resultará interesante, igual que si estáis familiarizados con el mundo de la enseñanza o incluso si tenéis a un niño cercano con TDAH. Si sois maestros no sé si os terminará de gustar cómo la autora retrata a algunos, aunque como siempre en esta vida, se puede generalizar pero en todas partes hay gente buena y gente mala. En mi caso, me ha resultado interesante conocer más detalles sobre estos niños; sin embargo estoy tan acostumbrada a la prosa tan bonita de Amelia en el resto de sus novelas, que leyendo esta ha sido una sensación un poco rara. En más de un fragmento del libro me he sorprendido a mí misma pensando "esta no es Amelia, que me la han cambiado"...

viernes, 20 de julio de 2018

El color gris de la esperanza - Pedro J. Martín

Imagen: Amazon
1 de noviembre de 1755. Un terremoto, con epicentro en Lisboa, sacude la pequeña villa de Huelva. La destrucción es palpable: casas e iglesias han quedado en ruinas, decenas de personas sepultadas bajo los escombros... El sacerdote de la villa, Jacobo del Barco, hará todo lo posible para que sus gentes vuelvan a levantar la cabeza. 

La novela invita a conocer la realidad social de mediados del siglo XVIII: humanismo, miseria, afán de superación, mezquindad... Una novela para conocer nuestra historia, y en la que veremos cómo Huelva cambió para siempre.

Edición: 1ª ed.
Publicación: autopublicado, 2016
Descripción física: 61 p.
ASIN: B01CXJDJFI
CDU: 821.134.2-31"20"
Signatura: N MAR col
Precio: 2,99 euros en Amazon




DOS HERMANOS, LA NOCHE Y EL DÍA

De nuevo me he encontrado leyendo una novela de un autor al que no conocía de nada y que, finalmente, ha resultado ser una sorpresa de lo más agradable. La historia comienza con uno de los famosos terremotos que tuvieron lugar en Lisboa, en este caso el de 1755; se sintió en muchos kilómetros a la redonda, entre otros sitios en Huelva, que por aquel entonces era todavía una pequeña ciudad.


La mayoría de los habitantes de Huelva se encuentran asistiendo a misa en el momento en el que tiene lugar el terremoto, y enseguida llega el caos: angustia, desesperación, miedo... Cuando la tierra vuelve a la calma, el panorama es desolador y prácticamente todas y cada una de las familias han perdido a alguien. Pero el autor se centrará en una familia en concreto: un padre pescador y sus dos hijos, que desgraciadamente pierden a su madre durante el terremoto. Desde ese momento su vida cambiará por completo, ya que precisamente era su madre, Carmen (un nombre muy propio para una persona cuya vida está ligada al mar), el nexo de unión entre todos los miembros de la familia; y tras su muerte, el padre verá con desesperación cómo sus dos hijos se van separando cada día un poco más.

Por otro lado conoceremos al párroco de la villa, el padre Jacobo del Barco, que siente una especial predilección por el mayor de los hijos de esta familia, y que moverá todo lo que está en su mano para ayudarlos a salir adelante. Conoce a todos desde hace muchos años y sabe que sin Carmen lo van a tener difícil, sobre todo porque ambos hermanos no pueden ser más diferentes, y además su padre está tan destrozado por la muerte de su mujer que no es capaz de centrarse en mantener la unidad de su familia. Todo el pueblo se dispondrá a salir adelante, a reconstruir todos los edificios que han sido destruidos por el terremoto, y a seguir con sus vidas en la medida de lo posible; y cuando llegan trabajadores de otros lugares, entre ellos Laura, la hija de uno de los maestros de obras, el mundo de los dos hermanos se pondrá patas arriba.

Los personajes están muy bien cuidados, y no podremos evitar sentir simpatía por algunos de ellos; aunque en el caso de los malos también sentiremos rechazo hacia ellos, o ganas de matarlos, por ejemplo. Aunque como siempre digo, es lo ideal de una novela, que el autor sea capaz de transmitir todo tipo de sensaciones; y desde luego Pedro lo consigue, además de mostrarnos su evolución a lo largo del tiempo. También haremos un viaje en el tiempo por la Huelva de aquellos años de mediados del siglo XVIII, por lo que podríamos decir que nos encontramos ante una auténtica novela costumbrista, porque el autor describe tan bien los lugares, los paisajes, los edificios, el mar..., que al leer esta novela será como si estuviéramos presentes en todos esos sitios.

A modo de resumen, diría que la novela me ha gustado mucho porque hace un recorrido espectacular por la vida de todas estas personas que un día deciden salir adelante; un retrato auténtico de estos dos hermanos que son tan diferentes; y sobre todo porque nos hace reflexionar sobre nuestra condición como personas, nuestras motivaciones para hacer unas u otras cosas, nuestras reacciones ante las situaciones que nos pone delante la vida... Es de esas historias que, incluso semanas después de haberlas leído, te sorprenden porque de repente te encuentras recordando alguno de sus pasajes. Creo que le seguiré la pista al autor, sin duda.

lunes, 5 de marzo de 2018

Del color de la leche - Nell Leyshon

Mary vive con su familia en una granja de la Inglaterra rural de 1830, tiene el pelo del color de la leche y nació con un defecto físico en una pierna, pero logra escapar momentáneamente de su condena familiar cuando es enviada a trabajar como criada para cuidar a la mujer del vicario, que está enferma. Tendrá entonces la oportunidad de aprender a leer y escribir.

Sin embargo, sólo le queda el poder de contar su historia para tratar de encontrar sosiego en la palabra escrita.



Título original: The colour of milk
Edición: 1ª ed.
Publicación: Madrid: Sexto piso, 2013
Descripción física: 174 p., 23 cm.
ISBN: 978-84-15601-34-0
CDU: 821.111-31"19"
Signatura: N LEY col
Precio: 16 euros en la Casa del Libro


LUCES Y SOMBRAS

Hasta hace poco no me sonaban de nada ni esta novela ni su autora, pero hace unos cuantos días leí una reseña en el blog de matiba y la historia me llamó la atención. Casualmente, la semana pasada mi amiga Esther me comentó que se la había comprado por Wallapop a una chica de Madrid pero había que recogerla en persona porque esta chica no enviaba la novela, así que aprovechando que quedé en recogerla yo y que Esther me dio permiso, me la leí antes de enviársela. También es cierto que es un libro bastante corto y se lee rápido; creo que sumando los ratos sueltos en los que lo leí, no llegó a las tres horas el tiempo total.

Nunca lo he vivido en primera persona pero sí conozco a gente que vive en el mundo rural; y tengo claro que hoy en día es una vida dura. Así que entiendo que más lo sería aún en la Inglaterra de mediados del siglo XIX, y todavía más para Mary, que trabaja de sol a sol en la granja de sus padres, que tiene el pelo del color de la leche y que además es la más lenta de sus hermanos, ya que nació con un defecto en una pierna. Ninguno de ellos ha ido nunca a la escuela, porque para la vida que llevan, en realidad no hay nada de lo que puedan aprender en la escuela que les vaya a servir en su día a día; y su padre no puede permitirse que pierdan ni una jornada de trabajo. A pesar de que Mary se esfuerza por ser igual que sus hermanos, su padre acaba decidiendo que será mejor que en lugar de trabajar en la granja se traslade a la casa del vicario, donde se dedicará a cuidar de su mujer enferma. Eso sí, en lo que nadie la iguala es en la mordacidad, y es que Mary no sólo tiene una lengua muy larga, sino que por lo general dice lo primero que le pasa por la cabeza, sin tener en cuenta nada más; en eso se parece mucho a su abuelo, que también vive con ellos en la granja.

El día que Mary se traslada a la casa del vicario se encuentra rara, desubicada, en un ambiente al que siente que no pertenece. Poco a poco se irá acostumbrando a su nueva vida, sobre todo desde que descubre que a la mujer del vicario le ha caído en gracia; supongo que no está habituada a que la mayoría de la gente a la que conoce sea tan directa como Mary, que no tiene pelos en la lengua. En su nueva casa, será donde nuestra protagonista descubrirá el poder de las palabras; aprenderá que lo que ella ve en los libros no son manchas, sino palabras que componen frases, que a su vez componen historias. Y será así como ella misma nos cuente la suya, una historia escrita sin utilizar para nada las mayúsculas y con un lenguaje claro, sencillo, infantil, como la propia Mary. El relato irá dando saltos en el tiempo, y es que Mary narra en el momento presente unos hechos que ocurrieron en su vida en un pasado no muy lejano: en la primavera anterior, para llegar después al verano, al otoño, al invierno y de nuevo a la primavera, momento en el que ella está escribiendo su historia, en un lugar que no puedo desvelar no sólo para no chafar la historia sino porque me dejó impactada ese final.

Será a través de los ojos de Mary como conoceremos al resto de personajes: un padre un poco déspota y desconsiderado con sus hijas; unas hermanas que, a pesar de serlo, no se parecen prácticamente nada entre ellas; una madre sumisa; un abuelo al que adora; y un vicario absolutamente hipócrita, cuya mujer está enferma y triste, y cuyo hijo es un completo egoísta. Y será muy fácil seguir el hilo de la historia, precisamente porque el lenguaje que emplea es como ella, sencillo y directo. Reconozco que en un primer momento me llegó a desesperar un poco la forma de ser de Mary, tan bruta para decir las cosas, aunque a veces yo peco de lo mismo; pero en pocas páginas la lectura me consiguió absorber tanto que hasta perdoné el hecho de que no hubiera en todo el libro ni una sola mayúscula. Claro que hay que tener en cuenta que nuestra protagonista ha aprendido a leer y escribir hace nada, y hay cosas que aún no sabe, como que después de los puntos hay que poner mayúsculas. Y con su relato conseguirá que nos metamos un poco en su piel y que lleguemos en muchos momentos a sufrir por ella.

En definitiva, una historia que, como le dije a Esther, es bastante dura pero que se lee muy bien. Y sobre todo que me alegro de haber leído, aunque haya sido un poco de casualidad, porque me ha gustado bastante más de lo que en un principio esperaba.

martes, 17 de octubre de 2017

La lluvia amarilla - Julio Llamazares

Imagen: Casa del Libro
Edición: 1ª ed.
Publicación: Barcelona: Seix Barral, 1988
Descripción física: 165 p.; 23 cm.
ASIN: 978-84-322-2022-7
CDU: 821.134.2-31"19"
Signatura: N LLA llu
Precio: 5,65 euros en Casa del Libro







EL ÚLTIMO DE AINIELLE

Este libro tiene ya unos cuantos añitos, y se lo regalamos a mi padre por su cumpleaños hace bastante. Yo no sabía exactamente de qué iba, pero por un lado mi padre me lo recomendó porque le había gustado muchísimo, y por otro vi que lo mencionaban en un blog sobre pueblos deshabitados que llevo siguiendo ya algún tiempo... Así que me animé a leerlo aunque, para variar, ha pasado mucho tiempo desde que decidí hacerlo hasta que pude ponerme a ello. Su sinopsis, extraída de la web de Casa del Libro, nos cuenta lo siguiente:

Andrés, el último habitante de Ainielle, pueblo abandonado del Pirineo aragonés, recuerda cómo poco a poco todos sus vecinos y amigos han muerto o se han marchado a la ciudad. Refugiado entre las ruinas, su anciana mente, extraviada por la larga soledad sufrida, imagina las sensaciones de quien pronto lo encontrará a él bajo el húmedo musgo que ha invadido las piedras, su historia y su recuerdo.
El tema de la despoblación me ha resultado siempre muy familiar porque recuerdo cuando era pequeña y mi padre me contaba historias de pueblos (en su caso de la provincia de León, de donde él es oriundo) que se acababan quedando abandonados, algunos porque poco a poco sus habitantes se iban marchando a buscar trabajo a ciudades más grandes, y otros porque tenían que desalojarlos para por ejemplo construir un embalse, como pasó en Riaño. A mí siempre me daba mucha pena pensar en toda la gente que un día dejó el lugar en el que había nacido, en algunos casos después de varias generaciones familiares viviendo allí. Y además de conocer estas historias por mi padre, después descubrí el blog que os digo; pueblos deshabitados se llama, y desde la primera vez que oí hablar de él lo llevo siguiendo porque cuenta con detalle este tipo de historias que se han sucedido durante años y años por todo el territorio español.

La lluvia amarilla es una novela que cuenta una historia real, en este caso la de Anielle (un pueblo del Pirineo aragonés), pero que podría ser la de cualquiera de los muchos pueblos que un día llegaron a quedar desiertos. Su autor además sabe perfectamente de lo que habla, porque él mismo nació en Vegamián, un pueblo de la provincia de León que se situaba a las orillas del río Porma y que desapareció bajo las aguas de un embalse a finales de los años 60. Y al leer esta historia conoceremos a su protagonista, Andrés, que poco a poco nos irá contando, en forma de monólogo, cómo Anielle se ha ido quedando vacío, cómo las casas se han ido derrumbando, cómo las calles se han ido cubriendo de maleza, hasta que llega un momento en el que él es el único habitante vivo del pueblo y, a falta de alguien más, deberá esperar el día en el que alguien pase por allí por casualidad y pueda enterrarlo, porque él ha enterrado a todos los demás y ya no quedará nadie para hacer lo mismo con él. Las descripciones, tanto de los paisajes como de la degradación de Anielle e incluso de los pensamientos de Andrés, consiguen crear una atmósfera totalmente opresiva y sobre todo muy muy deprimente. Hay muchos pasajes en los que me quedaba con un nudo en la garganta y a veces incluso con la vista nublada porque notaba que estaba a punto de echarme a llorar.

No había leído nunca nada de Julio Llamazares, pero la verdad es que no he podido tener un estreno mejor. A pesar de que el tema del que trata esta historia tiene un poso enorme de tristeza, la novela está tan bien escrita que he disfrutado mucho de la lectura. Y además con ella me ha pasado algo que me encanta y que hacía tiempo que no me pasaba: incluso días después de haber terminado de leerla, le sigo dando vueltas a todas las sensaciones que me ha provocado.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Arenas movedizas - Henning Mankell

Imagen: Casa del Libro
Título original: Kvicksand / traducción del sueco por Carmen Montes Cano Edición: 1ª ed.
Publicación: Barcelona: Tusquets, 2016
Descripción física: 374 p., 19 cm.
ISBN: 978-84-9066-318-9
CDU: 821.113.6-31"19"
Signatura: N MAN are
Precio: 19,90 euros en la Casa del Libro






AUTOBIOGRAFÍA E HISTORIA

Cuando me enteré de que Mankell había muerto, estaba precisamente escribiendo una reseña sobre Daisy sisters, la última novela suya que había leído hasta que por fin le llegó el turno a esta que os traigo hoy y que, para variar, llevaba ya meses esperando en la balda de libros pendientes... De la muerte de Mankell hace ya algún tiempo, pero aun así no consigo hacerme a la idea de que nunca escribirá más novelas; aunque también es cierto que no las he leído todas, así que al menos podré disfrutar de alguna más, aunque él ya no esté.

En el caso de esta novela, además, me llamaba la atención el hecho de que el autor la hubiera escrito para contar sus vivencias con el cáncer, esa terrible enfermedad que acabó finalmente con su vida y que yo conozco tan bien. Pensé que me sentiría identificada al leer esta historia, como así fue; y eso, unido a que Mankell siempre me ha cautivado con su forma de escribir, hizo que disfrutara muchísimo de esta lectura, a pesar de que algunos momentos me resultaron tan sumamente familiares que hubo pasajes que se me hicieron un poco cuesta arriba. Y es que si hay algo que admiro en un escritor es que sepa conseguir que nos pongamos en la piel de sus personajes; en mi caso era fácil porque me sonaba todo lo que cuenta: las noches de insomnio, la preocupación el día que tocaba ir al hospital a una nueva revisión, los efectos secundarios de la quimioterapia, la huella que uno dejará en el mundo cuando se haya marchado... Son cosas duras de recordar pero aun así me gusta mucho cómo lo cuenta Mankell, porque no se centra únicamente en hablar de su experiencia con la enfermedad, sino que al mismo tiempo que lo hace va dando saltos en el tiempo.

Mediante estos saltos conoceremos no sólo la experiencia en primera persona del autor, sino también sus disquisiciones acerca de la vida y del mundo, del género humano, de nuestros miedos y creencias, todo ello aderezado con pasajes históricos, anécdotas de viajes que realizó el propio Mankell, e incluso menciones a hechos antiquísimos como el hallazgo de varias piezas en el yacimiento de Vogelherd, que data del Paleolítico; curiosamente, sobre esta época de nuestra historia hace varias menciones, y eso me gustó más si cabe, porque poco tiempo después fue cuando comencé a estudiar el grado en Historia del Arte y todo aquello me resultaba de lo más familiar. Es decir, que el autor (o esa fue la sensación que me dio a mí) aprovecha su enfermedad para dedicarse a filosofar sobre diferentes aspectos del mundo y del ser humano, recurriendo para ello a sus propios recuerdos y vivencias.

El título de la novela viene por algo que le ocurrió a Mankell cuando era niño, y es que soñó que moría atrapado por arenas movedizas; al ser diagnosticado de cáncer, la pesadilla vuelve y es en ese momento cuando decide dejarnos esta visión suya de la vida y del mundo, que es como si fueran unas memorias o una autobiografía, contada de forma bastante original. Quizá esto suena un poco morboso, pero mientras leía la novela, a ratos me daba la sensación de que mientras Mankell la escribía tenía claro que la enfermedad podría con él; se supone que su novela habla más sobre la vida que sobre la muerte, pero yo no pude dejar de tener ese presentimiento durante algunos momentos...


Si ya conocíais a Mankell por sus novelas protagonizadas por el famoso comisario Wallander, quizá esta lectura sea una buena opción para cambiar totalmente de tema. Y si no lo conocéis y os apetece saber sobre él, además de sobre su forma de escribir, quizá este título sea la mejor manera de hacerlo.

lunes, 3 de julio de 2017

El tatuaje del faro - María Laso

Edición: 1ª ed.
Publicación: Huelva: Niebla, 2015
Descripción física: 272 p.; 22 cm.
CDU: 821.134.2-31"19"
Signatura: N LAS tat
Precio: 15 euros en la Casa del Libro.







LOS TATUAJES DE TODA UNA VIDA

Este es uno de los libros que compro en esas ocasiones en las que hago alguna incursión por Amazon, muchas veces sin saber nada de ellos ni de sus autores, y que "gracias" a mi lista interminable de libros pendientes, como siempre les llega el turno muchísimo tiempo después. A veces incluso ni me acordaba de haberlos comprado, así que en muchos casos las sorpresas son dobles. De su autora, María Laso, no sabía absolutamente nada; aunque después de haber leído la novela e investigado un poco he averiguado que es profesora de Lengua y Literatura en un instituto, que es de un pueblo de Jaén y que El tatuaje del faro es su segunda novela, que siguió a No cruces a la otra banda, novela que tampoco conocía y que por lo visto estuvo durante una buena temporada en los primeros puestos de la sección de novela negra de Amazon.

La historia que nos cuenta esta novela es la historia de Patricia, una joven cuya vida ha estado marcada por diferentes hechos y diversas circunstancias que han ido marcando su carácter... Vamos, seguramente al saber esto pensaréis que es exactamente lo mismo que nos pasa en la vida a todos nosotros; aunque os diré que lo original que tiene en este caso la historia es la forma en la que la autora nos la cuenta. Y es que por cada hecho relevante que ocurre en la vida de Patricia, ella decide hacerse un tatuaje; así que veremos que al principio de cada capítulo se menciona cuál es el motivo que la protagonista se va a tatuar, y se acompaña de un pequeño texto en el que se explica el significado del tatuaje en cuestión. Y a partir de ahí podremos leer el desarrollo del capítulo correspondiente; con lo cual, cuando terminemos el libro habremos hecho un recorrido completo no sólo de la vida de Patricia con sus sucesivas etapas, sino también de los diferentes tatuajes que se ha ido haciendo, y de lo que cada uno de ellos ha significado.

Alguna vez he mencionado además que me suele gustar esto de viajar a través de las páginas de un libro. Y en este caso he tenido ocasión de recorrer las calles y los paisajes de El Rompido, un pueblecito de Huelva que hasta ahora sólo conozco de oídas aunque por las descripciones imagino que María Laso sí lo debe de conocer bastante bien, y que de hecho es casi como si fuera uno más de los personajes de esta novela. También tendremos ocasión de viajar a otros lugares, entre otros a la ciudad de Londres, aunque ninguna de estas otras localizaciones estará tan presente en la historia como El Rompido. Y por supuesto, además de los tatuajes que son una parte crucial en la novela, tendremos también ocasión de conocer al resto de personajes que acompañan a Patricia durante su vida, desde su nacimiento, pasando por su adolescencia y hasta el momento actual. Por lo que he podido investigar, algunos de estos personajes ya aparecían en la novela anterior de María; pero supongo que ambas historias se pueden leer por separado sin ningún tipo de problema, porque en ningún momento me he sentido perdida pensando que se me escapaba algo. Así que doy por hecho que aunque los personajes reaparezcan y El Rompido también, las dos novelas se pueden leer de manera independiente.

En alguna página he leído que la novela atrapa, que te engancha desde el principio, que una vez que la empiezas no puedes parar de leer, y que está repleta de recursos lingüísticos y estilísticos. Como siempre digo, esto de la lectura es cuestión de gustos; a mí la novela me ha parecido entretenida sin más, y lo de los recursos lingüísticos y estilísticos no lo he visto por ningún sitio porque la prosa me ha parecido de lo más normal. De hecho no me ha costado absolutamente nada tener que dejar la lectura porque me bajaba del autobús y no podía retomarla hasta muchas horas después, ni he sentido la necesidad de quedarme leyendo un rato más antes de dormir, por aquello de saber qué les pasaba a los protagonistas. Con esto no digo que la novela sea mala ni muchísimo menos, y quizá haya mucha más gente que sienta esa necesidad de seguir leyendo; no ha sido mi caso. Aparte de que hubo algunos diálogos que me parecían de adolescentes en lugar de adultos hechos y derechos; pero supongo que esto también va en gustos.

La novela es original, sobre todo por la forma en que se nos cuenta la historia, y además lo de poder viajar a través de su lectura es para mí un punto a su favor. Así que si os apetece conocer a Patricia y al resto de personas que la acompañan en este viaje y en estos tatuajes, puede ser una buena lectura.

martes, 13 de septiembre de 2016

El ángel caído - Amelia Noguera

Publicación: Autopublicada
Edición: 1ª ed.
Descripción física: 170 p.

CDU: 821.134.2-31"19"
Signatura: N NOG ang
Precio: 2,99 euros en Amazon.





 
¿ES POSIBLE CAMBIAR EL MUNDO?

Los que pasáis habitualmente por aquí ya sabéis que, desde que descubrí a Amelia Noguera cuando me estrené con su Escrita en tu nombre, he ido siguiendo sus andanzas literarias, que son de lo más interesante. Tenía este libro desde hacía algunos meses esperando su turno para ser leído, pero como siempre, le llegó el momento bastante tiempo después...


Argumento y personajes

La historia tiene dos parejas protagonistas; por un lado tenemos a Irene y a Héctor, que como jóvenes que son están convencidos de que pueden cambiar el mundo. Pero como se han dado cuenta de que por las buenas va a resultar poco menos que una misión imposible, deciden hacerlo por las malas; y ni cortos ni perezosos se unen a una célula terrorista del Estado Islámico. Es Héctor quien se "estrena" primero: para demostrar que va a ser capaz de cometer atentados más grandes, hace estallar una pequeña bomba en un autobús; pero después le tocará el turno a Irene, que por su parte también deberá demostrar que va a ser capaz de meterse en esto...

Y es precisamente con el estallido de esta bomba como conoceremos más a la segunda pareja protagonista; se trata de Fran y Andrea, que se han divorciado recientemente y no sólo eso, sino que Andrea se ha marchado a vivir a otro país, por lo que es con Fran, policía de profesión, con quien se ha quedado Alicia, la hija de ambos. Después del divorcio, Alicia se ha convertido en la principal razón por la que Fran sigue adelante con su vida; lo malo es que ella resulta muerta en la explosión. Y a partir de ese momento, el único sentido que Fran le encontrará a su existencia será localizar al culpable y matarlo. Como lectores, nosotros desde el principio sabremos que ese culpable ha sido Héctor; pero ahora le tocará a Fran averiguarlo.

Por supuesto, a lo largo de la novela nos iremos encontrando a otros personajes secundarios que también tendrán su momento, como la vecina ancianita que sufre porque hay alguien en el parque envenenando a los perros; como el mejor amigo de Fran, que también es policía; como los padres de Héctor, a los que conoceremos de pasada pero enseguida adivinaremos que la relación con su hijo no es buena pero aun así están muy preocupados por él; como una enfermera que aparece un buen día, viendo el mundo y a la humanidad de color rosa, y que tendrá bastante importancia en la historia... Incluso veremos, en varias ocasiones y en más de una forma, el famoso ángel caído cuya estatua está en el madrileño parque de El Retiro. Pero para conocerlos a todos ellos tendremos que animarnos a leer la novela.


Mis impresiones

Siempre que escribo una reseña sobre una novela de Amelia, una de las cosas que menciono es su tratamiento de los personajes; unos están lógicamente más perfilados que otros, pero por lo general Amelia nos los presenta con el suficiente detalle como para que nos hagamos una idea casi perfecta de lo que piensan, por qué motivos hacen las cosas que hacen, cómo son, qué ha ocurrido en sus vidas para que sean así y no de otra manera... Y en este caso, como no podía ser menos, ocurre lo mismo.

Por un lado seremos partícipes de la congoja de Fran por haber antepuesto el trabajo a todo demás y no haber sido capaz de salvar su matrimonio; a veces las personas tendemos a echarnos a nosotros mismos la culpa de que algo (en este caso una relación) no haya funcionado, aunque no sirva de nada y aunque ya sea demasiado tarde. Pero en el caso de Fran es algo con lo que tiene que vivir cada día, porque no hace más que darle a vueltas a cómo habría sido su vida si hubiera sido capaz de vivirla algo menos pendiente del trabajo. Más aún, en ocasiones se pregunta qué habría pasado si hubiera escuchado a su sexto sentido; está convencido de que, de haber hecho caso a su intuición al subirse a ese autobús, su hija Alicia aún seguiría viva. Y en muchos momentos de la lectura me sentí identificada con Fran, aunque también es cierto que hubo otros muchos momentos en los que con gusto le habría dado unos cuantos bofetones. Y es que entiendo perfectamente que hay situaciones en la vida que nos ponen a prueba, y que a veces se nos quitan las ganas de luchar y de seguir adelante... Pero un rato y ya, que eso de pasarse el tiempo compadeciéndose de uno mismo, además de no ser nada productivo, es algo que a mí sinceramente me pone de los nervios. Y muchas veces Fran se queda atascado dándole vueltas a las mismas cosas.

Por otro lado, sentiremos pena por la pobre Alicia, porque yo he conocido de primera mano la sensación de cuando tus padres se divorcian y no es nada agradable, incluso cuando es de mutuo acuerdo. Alicia está un poco confusa, aunque por desgracia tampoco tendrá mucho tiempo de sufrir las consecuencias del divorcio de sus padres porque ya sabemos cómo acaba. Y lo que también haremos, al menos en mi caso, es cogerle un poco de manía a Andrea, su madre; y es que siempre se dice que una madre haría cualquier cosa por sus hijos, y que no se plantearía separarse de ellos. Sin embargo ella se va nada menos que a Brasil, y le vende a Fran la moto de que la niña estará mejor con él y que ya tendrá ocasión de verla cada tantos meses. ¡Meses! Andrea me dio un poco la sensación de ser bastante egoísta y de pensar sólo en ella misma; no me pareció que pensara para nada en su hija. Pero como siempre digo, esto son sensaciones mías y quizá estoy equivocada; nunca se sabe.

En cuando a Héctor, a través de la lectura iremos sabiendo por qué, siendo tan buen estudiante como es, y estudiando lo que le gusta, y llevándose tan bien con Irene, se mete nada menos que en líos de atentados terroristas. Supongo que de jóvenes todos hemos querido en algún momento cambiar el mundo, o hemos soñado con cómo sería la vida si el mundo fuera distinto. Pero a mí me cuesta mucho pensar que una persona joven como Héctor, que tiene toda la vida por delante y unos padres y una novia que lo quieren, tenga tan claro que la única forma de cambiar el mundo es recurriendo a la violencia; o al menos esa es la impresión que nos da. Y bueno, Irene creo que no es del todo consciente del lío en el que los dos se pueden acabar metiendo, que una cosa es querer cambiar el mundo y otra muy distinta tener tratos con el Estado Islámico... Con Irene pasa un poco lo mismo, también quiere cambiar el mundo pero da la sensación de que no tiene del todo claro eso de cometer atentados, por más que se empeñe en decirle a Héctor que sí está perfectamente preparada; creo que a ella en realidad le preocupan más sus estudios y sus exámenes de la universidad. Pero todos en la vida hemos hecho tonterías por amor, y esa es la sensación que me da Irene, que se plantea estas cosas sólo porque tiene un novio guapo, buen estudiante, con el que se lo pasa estupendamente en la cama y que encima quiere salvar al mundo. ¡No se puede pedir más!

Y en este caso me he enrollado un poco más con el apartado de los personajes porque las cosas que hacen y que dicen me han hecho reflexionar mucho. Pero es que en esta novela, más que en las demás que he leído de Amelia, me ha dado la impresión de que la autora está todo el rato poniendo a los personajes a prueba, tirando de la cuerda cada vez más para ver cuáles son sus límites y hasta dónde son capaces de llegar, y sobre todo cuánto son capaces de pensar. Ha sido una sensación de lo más curiosa.

Otro tema es el de la prosa de Amelia, siempre tan cuidada y a ratos incluso tan poética. En esta novela quizá no es tan poética como en otras; es un poco diferente, en algunos momentos no me parecía que estuviera leyendo una novela de Amelia, aunque desde luego sí está igual de cuidada que siempre. Pero por encima de todo, aunque me doy cuenta de que vuelvo al mismo tema, lo que destacaría es el hecho de que la autora desarrolla mucho, muchísimo, el mundo interior de los personajes. Piensan mucho, eso ya lo he mencionado antes, pero hablan poco entre ellos, o al menos no hablan tanto como yo habría esperado. Será que yo soy de hablar para solucionar las cosas, en lulgar de callarme como hacía antes; pero me ha parecido que algunas de las situaciones se habrían podido encarrilar de otra manera si los personajes se hubieran dedicado a dejarse las cosas claras unos a otros.


Conclusión

Una de las cosas sobre las que me ha hecho reflexionar esta novela ha sido la posibilidad de realmente cambiar el mundo. ¿Se podría hacer? Y en caso de poder hacerse, ¿cómo hacerlo? ¿Es el amor el que puede cambiar el mundo, o por el contrario la única manera de cambiarlo es recurriendo a la violencia, como hacen algunos de nuestros personajes? Compartamos o no su punto de vista, al leer esta novela entenderemos perfectamente la forma que tienen ellos de plantearse ese cambiar el mundo; y nos podremos meter en la mente de las personas que ponen su granito de arena, tanto haciendo cosas buenas como otras cosas que nos horrorizan.

Además, en este caso los hechos que relata son tan reales que, con las cosas que están pasando úlltimamente, no podremos evitar pensar durante la lectura que algunos de los personajes podría ser cualquiera de nosotros. Esa esa la facilidad que tiene Amelia para retratar el mundo que nos rodea, haceer que nos metamos en sus historias y en el pellejo de sus protagonistas, aunque en este caso no me haya identificado especialmente con ninguno de ellos.

Si os animáis a leer esta novela, os tocará a vosotros reflexionar sobre si de verdad entre todos podemos cambiar el mundo para hacer de él un lugar mejor, o si son sólo sueños de nuestros jóvenes protagonistas.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Daisy Sisters - Henning Mankell

Título original: Daisy Sisters / traducción del sueco por Francisca Jiménez Pozuelo
Edición: 1ª ed.
Publicación: Barcelona: Tusquets, 2012
Descripción física: 511 p., 22 cm.
ISBN: 978-84-8383-346-9
CDU: 821.113.6-31"19"
Signatura: N MAN dai
Precio: 11,95 euros en la Casa del Libro




MUJERES CON CORAJE

Me da muchísima pena pensar que Henning Mankell ya no volverá a publicar ninguna novela, aunque al menos tengo el consuelo de que todavía me quedan algunos de sus libros por leer. El último que leí fue Daisy sisters, que compré hace ya unos cuantos meses pero, para variar, ha tenido que esperar un poco hasta que le ha llegado el turno.


Argumento y personajes

La historia trata sobre dos jóvenes suecas, Vivi y Elna, que tienen diecisiete años y se empiezan a cartear después de que en sus respectivos colegios las pongan en contacto. Aproximadamente unos tres años más tarde, deciden dar un paso más y conocerse en persona; y lo harán en el verano de 1941, cuando está teniendo lugar la Segunda Guerra Mundial y ellas hacen un viaje en bicicleta hasta la frontera de Suecia con Noruega. Este viaje será toda una experiencia para las Daisy Sisters, como se hacen llamar, porque es algo que está de moda en Estados Unidos: por fin se pondrán cara después de haber estado escribiéndose cartas (nunca han llegado a enviarse fotos), y además tendrán tiempo de sobra para hablar de sus sueños, de sus fantasías y anhelos, de todo lo que esperan de la vida que tienen por delante...

Aunque en esa época el mundo está en guerra, Suecia por aquel momento se sigue manteniendo neutral, así que ambas amigas entienden que podrán llegar sin peligro hasta la frontera con el país vecino; tienen curiosidad por ver la guerra, por saber cómo son las cosas al otro lado de la tranquila Suecia. Lo que ninguna de las dos sospechará es que el encuentro que tienen con unos soldados, precisamente al llegar a la frontera, cambiará por completo la vida de una de ellas. Sus sueños, sus fantasías, sus anhelos... Todo esto pasará a un segundo plano porque la realidad se impondrá de forma implacable. Pero esto es la "excusa", una manera de presentarnos, unos años más tarde, a la auténtica protagonista de la historia; se trata de Eivor, la hija de Elna, a través de la cual iremos conociendo más detalles sobre esta saga de mujeres valientes.

También conoceremos a otros personajes, algo más secundarios, pero que tendrán su importancia en diferentes momentos de la historia: el padre de Eivor, el marido de Elna, su vecino... Todos ellos tendrán algo que aportar, y algunos además aportarán cosas de lo más interesantes y valiosas.


Mis impresiones

Estaba tan acostumbrada a Kurt Wallander que se me hacía raro leer otras novelas de Mankell que no tuvieran como protagonista al comisario de Ystad. Sin embargo, cuando he ido descubriendo que cambiando de registro también lo hace (lo hacía, no me acostumbro aún a hablar de él en pasado...) genial, el resto de sus novelas también me han gustado muchísimo hasta ahora. Supongo que a Wallander le tengo un cariño especial porque fue a través del comisario como conocí a Mankell, pero ya digo que sus otras novelas también me han gustado mucho, en mayor o menor medida.

Como me ha ocurrido con todas las historias de Mankell que he leído, siempre me cautiva su forma de escribir y de contarnos las historias, de describirnos a los personajes y de mostrarnos el mundo no solo a través de los ojos de cada uno de ellos, sino también a través de sus pensamientos, de su forma de ver y sentir las cosas, de sus sueños... En este caso la historia se centra más en las mujeres que la protagonizan, desde el principio cuando conocemos a Vivi y a Elna, hasta unos cuantos años más tarde cuando el autor nos irá presentando a los demás personajes. Los suecos, que siempre nos parecen tan perfectos y que en mi caso incluso alguna que otra vez me ha parecido que los tenía un poco idealizados, tienen también sus defectos. Y uno de ellos es que no a todos les gustan las mujeres valientes e independientes; más bien todo lo contrario, en algunos momentos veremos que las protagonistas de la historia se deberán enfrentar no solo a sus propios miedos sino también a las críticas masculinas. Sin embargo no me parece que sea una novela para mujeres, como quizá podrían pensar algunos; pero sí es cierto que el autor nos retrata a un tipo de hombre que podría parecer que es bastante machista, o que odia a las mujeres, o que no considera que todos debamos estar al mismo nivel, independientemente de nuestro sexo. Aunque entiendo que las cosas habrán cambiado y posiblemente habrá tantas opiniones como hombres, pero no será lo mismo un sueco de los años 40 que uno actual, claro.

En cualquier caso, algo que me gustó mucho de la historia no fue únicamente conocer algunos detalles sobre la vida en Suecia durante la Segunda Guerra Mundial, sino también sobre política, sobre tradiciones, e incluso sobre la sanidad en aquellos años. Siempre me gusta que una novela, aunque no sea puramente histórica, sí introduzca detalles reales, y en este caso es así. Y a través de los ojos de esta saga de mujeres, conoceremos estos detalles a lo largo de los años comprendidos entre los 40 y los 80 del siglo pasado. Pero sobre todo tendremos la oportunidad de descubrir, siempre desde el punto de vista de una mujer, que pase lo que pase, y tropecemos todas las veces que tropecemos, merece la pena no tirar nunca la toalla, enfrentarnos a todas las zancadillas que nos ponga la vida, y perseguir nuestros sueños, por complicado que nos pueda parecer alcanzarlos.


Conclusión

La historia me llamó mucho ya desde el principio, porque me sentí muy identificada con el resumen en el que hablaba de esas dos chicas que estuvieron escribiéndose durante algún tiempo y después se conocieron en persona. A mí me ha pasado eso mismo; hace muchos años, cuando aún ni existía internet como la conocemos ahora, había una asociación (finlandesa, si no recuerdo mal) que ponía en contacto a estudiantes de todo el mundo. A través de esta asociación tuve la oportunidad de empezar a cartearme con gente de mi edad y de paso practicar idiomas; y lo más curioso es que a algunos de ellos los he conocido en persona muchísimos años después. Mi historia no tiene nada que ver con la que viven Elna y Vivi, pero me resultó curioso que unas cartas fueran el punto de partida de la novela.

Como siempre, el autor es experto en desvelarnos los secretos de la mente de sus personajes, así que en este caso también veremos su evolución a lo largo del tiempo. No hay hechos espectaculares ni paisajes que te dejen boquiabierto, pero sí viviremos todo tipo de cosas al lado de las protagonistas, algunas de ellas bastante emotivas y muy emocionantes; y en algunos momentos estas mujeres acabarán siendo tan cercanas a nosotros como si fueran viejas amigas.

miércoles, 1 de julio de 2015

Peligro de derrumbe - Pedro Simón

Publicación: Madrid: La Esfera de los Libros, 2015
Edición: 1ª ed.
Descripción física: 311 p.; 23 cm.
ISBN: 978-84-9060-281-2
CDU: 821.134.2-31"19"
Signatura: N SIM pel
Precio: 19,90 euros en la Casa del Libro / 6,60 euros en formato electrónico




EL LADO MÁS AMARGO DE LA CRISIS

Hace algunos meses, allá por marzo, os hablé de la presentación de esta novela en Madrid, y por fin le ha llegado el turno para contar mis impresiones sobre ella. Soy consciente de que no puedo ser objetiva al hablar de Pedro Simón, pero al menos lo intentaré. Pedro nació en Madrid en 1971, y si no recuerdo mal, desde que lo conocí en el instituto tenía claro que quería ser periodista; ya entonces apuntaba maneras, no solo por lo bien que escribía sino por la forma tan acertada que tenía de contar lo que pasaba a su alrededor. Después de estudiar Ciencias de la Información pasó a ser periodista del diario El Mundo, es también director del curso de Periodismo Social de Unidad Editorial y ha obtenido diversos premios por sus artículos, el último de ellos el Ortega y Gasset de Periodismo en este 2015 por su serie de reportajes "La España del despilfarro".


Argumento y personajes

La historia que cuenta Peligro de derrumbe es, ni más ni menos, la de nueve personas que se conocen en la sala de espera de una empresa; los nueve están allí para hacer una serie de entrevistas de trabajo que servirán al Señor Director General de Recursos Humanos (siempre que aparece en el libro lo citan así, con toda la parafernalia de su cargo, y siempre que lleva su corbata de tulipanes rojos es porque va a hacer que ocurra algo malo; es un personaje bastante sádico) para seleccionar al que mejor se adapte al puesto de comercial. Desde luego, ni que decir tiene que el trabajo es poco menos que basura, con unas condiciones malísimas pero por supuesto deberá ser cubierto por alguien dispuesto a cualquier sacrificio por la empresa. Y, quizá utilizado como una ironía, la empresa está ubicada en la calle Desengaño de Madrid. Lo peor de todo es que, desgraciadamente y desde hace algún tiempo, esto es el pan nuestro de cada día; con la excusa de la crisis, los trabajos se han ido haciendo más precarios y lo que podría ser el argumento de una novela de ficción (o de terror, ya puestos) está de total actualidad en los tiempos que corren.

Los protagonistas de nuestra historia, además del director de recursos humanos ya mencionado, son tan diferentes entre sí como lo son sus vidas, sus caracteres, las condiciones en las que se encuentran, la mochila de situaciones vividas que cada uno lleva a la espalda...

Tenemos a la mujer del bolso marrón, que está tan desesperada que hasta se ha empezado a plantear dedicarse a la prostitución para salir adelante; a la universitaria de las gafas verdes, que se cree más que el resto porque tiene estudios, pero en el fondo no las tiene todas consigo aunque no quiera reconocerlo y está a punto de tirar la toalla; al chico que tiene un tic en el ojo, que ha dejado atrás su país y a su familia para venir a España en patera buscando una vida mejor, y en el trayecto ha tenido que abandonar a su hija muerta, dejándola alejarse flotando en el mar; a la madre de las manos pequeñitas, que está en la sala de espera preocupada porque se dedica a trabajar limpiando (hoy precisamente le ha contado a la señora de su casa una mentira, que tenía a los niños enfermos, para poder ir a la entrevista) y teme que, por más que se lave las manos, le sigan oliendo a lejía; al señor de los anillos, que era un empresario de éxito y ahora no es nadie; al cuarentón de las patillas pobladas, que era el rey del mundo cuando el sector de la construcción estaba en auge y pasó de lo más alto a lo peor, y encima su familia le echa la culpa de la situación; al chaval de los ojos hundidos, que se siente acomplejado por sus manos de albañil y reza con todas sus fuerzas para no tener que estrechárselas a nadie; al profesor de la barba blanca, que antes daba clases y ahora incluso necesita desayunar un orujo para ir a hacer cualquier entrevista; y a la señora que frunce el ceño, que se gana la vida haciendo de pitonisa.

Poco a poco iremos conociendo no solo cómo se desarrolla la entrevista de trabajo (hay que decir que el director de recursos humanos es un auténtico psicópata), sino la historia que cada uno de los personajes tiene detrás. Y veremos como al final, en realidad, todos están en cierto modo relacionados con todos.


Mis impresiones

Llevamos ya tantos años oyendo hablar de la dichosa crisis, que cuando me enteré de que la novela trataba sobre este tema, reconozco que me dio un poco de pereza. Pero el hecho de saber que estaba escrita por Pedro le daba unas garantías que quizá en otro caso no me habrían hecho animarme a leerla; y menos mal que lo hice, porque ahora me alegro de haber descubierto el lado literario del autor, del que solo conocía el periodístico hasta ahora.

Lo primero que se me viene a la cabeza a la hora de hablar de esta novela es que se trata de una historia muy dura; bueno, en realidad se trata de varias historias, porque ya he comentado que son nueve los protagonistas, los que están en esa sala de espera para realizar la entrevista de trabajo, pero el director de recursos humanos que los va a entrevistar también tiene muchas cosas que iremos descubriendo a lo largo de las páginas del libro. Y además de ser una historia muy dura, también es totalmente real: de hecho, habrá muchos momentos (en algunos casos quizá incluso demasiados) en los que nos sentiremos totalmente identificados con alguno de los personajes, o bien porque estemos viviendo una situación parecida, o bien porque conozcamos a alguien que lo esté pasando tan mal como ellos.

El estilo narrativo de Pedro es además muy peculiar, muy campechano y totalmente creíble. No encontraremos en la novela un lenguaje poético, ni rimbombante, ni con descripciones larguísimas, de esas que a veces hacen que la historia parezca secundaria. Todo lo contrario: Pedro utiliza un lenguaje muy directo, muy de la calle, que utiliza tacos cuando hace falta y palabras malsonantes cuando son necesarias. Había ratos en los que estaba leyendo el libro y me lo estaba imaginando a él mismo contándome la historia; y eso me parece que tiene mucho mérito, conseguir que mientras lees un libro te resulte todo así de natural.

Por supuesto, hay momentos en los que no podremos evitar que se nos forme un nudo en la garganta al leer; y es que nueve historias dan mucho de sí, pero algunas de ellas son totalmente desgarradoras. Y como mencionaba antes, todas son reales como la vida misma; de hecho, en el propio libro Pedro dice que ni se molestó en cambiar los nombres de sus protagonistas, muchos de ellos entrevistados por él en su serie de artículos periodísticos sobre la crisis en España y cómo está afectando a tantísimas personas. Así que en este caso aquello de "basado en hechos reales" no puede ser más acertado.


Conclusión

No me queda más que recomendar encarecidamente esta novela, incluso aunque ya estemos saturados de cosas sobre la crisis. Creo que, en este caso, la forma en la que la novela está escrita es un punto a su favor porque los protagonistas podríamos ser cualquiera de nosotros.

Quizá no es una lectura adecuada para gente que esté pasando por algo así porque, como he apuntado, es tan dura que incluso puede que sea contraproducente para algunos leerla en momentos complicados. Pero lo que sí está claro, desde luego, es que se trata de una novela que nos hará reflexionar, y mucho.

viernes, 19 de junio de 2015

El susurro de la caracola - Máxim Huerta

Publicación: Barcelona: Booket, 2012
Edición: 1ª ed.
Descripción física: 255 p.; 19 cm.
ISBN: 978-84-270-3025-1
CDU: 821.134.2-31"19"
Signatura: N HUE sus
Precio: 7,95 euros en la Casa del Libro






¿UNA PERTURBADA ANDA SUELTA?

Si no recuerdo mal, este libro me lo regaló una amiga en una de estas ocasiones en las que solemos quedar para comer y de paso hacemos intercambio de libros. A mí la novela no me sonaba de nada, y de hecho el autor tampoco; cuando me dijeron que era uno de los periodistas colaboradores del programa de Ana Rosa, me saltaron las alarmas porque me suele dar bastante repelús lo de que haya gente que aproveche los programas de la televisión para lanzarse a esto de la escritura. Pero me insistieron en que le diera a este libro una oportunidad, que no me dejara llevar por los prejuicios y que estaba muy bien escrito, así que al final decidí animarme.


Argumento y personajes

Normalmente me suele dar por poner el resumen que aparece en la contraportada de los libros, pero en este caso me parece oportuno no hacerlo porque creo que el hecho de leerse este resumen hace que se te destripe prácticamente la mitad (o más) de la historia. Quizá a otra persona no le parezca que es así, pero a mí me pareció que daban demasiada información.

La acción de la novela se sitúa en Madrid, ciudad en la que vive nuestra protagonista, Ángeles Alarcón. Subsiste a base de remendar ropa, hacerles la pedicura a sus vecinas y amigas (tiene todo un máster en observación de pies y piernas ajenas, a través de lo que llega a las conclusiones más peregrinas sobre sus propietarios), o yendo a limpiar y a planchar en diferentes casas. Como veis, su vida es de lo más monótona... Hasta que un verano, mientras pasea por la Gran Vía, ve que en uno de los cines están colocando un cartel publicitario enorme de la película Los días más felices, que se estrenará próximamente. El actor protagonista es Marcos Caballero, del que Ángeles se queda prendada desde ese primer momento, cuando los operarios van desplegando el cartel y en primer lugar se ve la mirada de Marcos y, poco a poco, su cara hasta llegar a su sonrisa. A partir de ahí, la vida de Ángeles girará en torno a él: se dedicará a observar con todo detenimiento la zona en la que vive, a sus vecinos, las tiendas de las que es asiduo, las horas a las que sale y vuelve de casa... Todo ello para estar cada vez más cerca de él, aunque en cierto modo siempre lo tiene cerca, porque va recortando sus fotografías cada vez que aparecen en alguna revista, y llega incluso a guardarse alguna en el bolsillo para llevarla siempre encima.

A lo largo de la lectura iremos conociendo bien a Marcos, principalmente a través de los ojos de Ángeles y de las cosas que le cuenta a ella; sabremos que es un chico muy sencillo, que en realidad se aficionó al cine desde muy pequeño gracias a su padre, y que no termina de creerse que él mismo sea ahora actor, con todo lo que esto conlleva. Y de Ángeles iremos sabiendo, aunque algo dejan caer en el resumen de la contraportada, no solo que empieza a vivir obsesionada por todo lo que tenga que ver con Marcos, sino también que guarda muchos secretos, como todas las mujeres de su familia. Lo que quizá resulta más curioso es que desde el principio sabemos que Ángeles nos está contando todo esto desde su celda, en la cárcel; bueno, en realidad la historia se la cuenta a su compañera de celda. Así que claro, tendremos que leer la novela para saber cómo ha sido posible que llegue a esa situación.


Mis impresiones

Había oído tantas buenas críticas sobre esta novela que me esperaba una historia fuera de serie; además decían que estaba muy bien escrita y muy bien contada, así que las expectativas no podían ser más altas. Me llamó la atención una cita que leí en la contraportada, justo después del resumen; decía algo así (la estoy diciendo de memoria) como que El susurro de la caracola era una historia llena de humor, de emociones y de secretos, y todo ello protagonizado por una mujer que siente un amor sin límites. Con todos estos ingredientes, suponía que la historia me iba a gustar sí o sí; y sin embargo tengo que ponerle algunos peros.

En cuanto a lo de que está bien escrita, no tengo nada que objetar salvo una falta de ortografía gordísima que me encontré en las primeras páginas; después del chasco con La alargada sombra del amor precisamente por las faltas, estuve a punto de dejar este a medias. Pero bueno, en realidad acababa de empezarlo así que decidí darle una oportunidad. Finalmente sí tengo que decir que no está mal escrito, aunque tampoco es para tirar cohetes. En cuanto a la historia, en principio no es que me llamara la atención excesivamente pero como me insistían en lo buena que era la novela, y además me la regalaron, pensé que total no perdía nada leyéndola porque es muy cortita y casi hasta se puede leer de una sentada. Pero no conseguí empatizar para nada con la protagonista. Cada vez que leía que Ángeles se había quedado toda una noche sin dormir, apostada en la marquesina del autobús enfrente de casa de Marcos, para vigilar la hora a la que volvía a casa, con quién, en qué estado, etc., me imaginaba a una adolescente de estas locuelas que hacen cualquiera de estas tonterías por ver a su artista favorito; pero en el caso de Ángeles no es que sea una chiquilla precisamente, y yo cada dos por tres me decía a mí misma que esta señora estaba loca de atar para hacer semejantes idioteces, y mucho menos a su edad...

Marcos parece un chico sencillo, humilde, que como decía antes no se termina de creer que su vida haya cambiado tanto como para ser actor él mismo, con lo que siempre le ha gustado el cine y todo lo que rodea a este mundo. Pero también veremos que, a pesar de su juventud, es lo bastante maduro como para tener los pies en la tierra y que no se le suba el éxito a la cabeza porque, al fin y al cabo, Los días más felices es su primera película y, como él mismo dice, ha tenido un golpe de suerte al ser elegido para el papel protagonista pero no hay que lanzar las campanas al vuelo ni confiarse con que las cosas vayan a ir siempre así de bien. Es un poco reservado, aunque veremos que cuando Ángeles consigue acercarse más a él (en la contraportada lo pone en el resumen, así que no destripo nada contando que consigue empezar a trabajar como asistenta en casa del actor), a ella sí le contará sus secretos y sus preocupaciones. Pero en fin, que a mí Ángeles me sigue pareciendo que está como una regadera con las cosas que hace, entre otras por ejemplo inventarse un nombre distinto cada vez que un desconocido le pregunta cómo se llama.

Por último, en cuanto a la cita de la contraportada que os mencionaba antes, lo de la historia llena de humor todavía lo estoy buscando, porque no lo he encontrado por ningún sitio; lo de las emociones quizá se ve algo más, porque seremos testigos de los nervios que siente Ángeles cada vez que piensa en Marcos, cada vez que lo ve, cada vez que se cruza con él y por descontado cada vez que está en su casa y tiene ocasión de "invadir" su intimidad, tocar las mismas cosas que ha tocado él, oler su perfume, etc.; secretos está claro que hay, aunque para conocerlos tendréis que leer la novela. Pero lo del amor sin límites me sobrepasó, y como digo, a mí desde el principio Ángeles me pareció que lo suyo ni era amor ni nada, sino simplemente que la mujer estaba como una maraca y por su culpa yo no terminaba de engancharme a la historia. Claro que fue casi al final de la novela cuando empecé a intuir qué era lo que podía pasarle para comportarse así... Y cuando por fin llegué a la última página, ya se confirmaron todas mis sospechas; hasta ese momento me había dado por pensar todo el tiempo que, en su chifladura, Ángeles iba a cometer alguna tontería por culpa de su obsesión con Marcos, y que sería por eso por lo que acaba en la cárcel. Y fue justo al final, concretamente en el momento en el que leí las dos últimas palabras de la novela, cuando pensé: "vaya, ahora sí que me encaja absolutamente todo".


Conclusión

Llegados a este punto, no tengo muy claro si recomendar esta lectura o no. Por un lado, la historia me ha parecido interesante y como digo el autor no escribe mal; pero por otro, esto de que una señora hecha y derecha se dedique a hacer tonterías propias de una adolescente, ha sido algo que me chirriaba muchísimo y no podía evitar pasarme la mayor parte del tiempo pensando que la pobre mujer estaba fatal de la cabeza.

Por otro lado, ha resultado curioso ir poco a poco conociendo a ambos personajes, tanto a Marcos como a Ángeles (el resto son secundarios y pasan muy desapercibidos, salvo uno o dos de ellos que sí tienen algo más de peso, aunque nada en comparación con los dos protagonistas), y descubrir cómo van cogiendo confianza y se sienten cada vez más cercanos el uno al otro, y se cuentan sus secretos, sus inquietudes, sus preocupaciones... En este aspecto sí tengo que reconocer que la historia me ha gustado algo más; y los secretos que la propia Ángeles nos va desvelando nos ayudan a hacernos una ligera idea de cómo es ella y por qué hace las cosas que hace, aunque a mí estas cosas no me hayan terminado de convencer.

En cualquier caso, me alegro de haber vencido mi reticencia inicial a leerme un libro escrito por una persona relacionada con esos programas del corazón que nunca he conseguido entender; es cierto que Máxim Huerta no escribe mal, y que la historia tiene su aquel aunque a mí no haya terminado de engancharme. Lástima que me encajara todo justo al final, aunque claro, si nos llegan a desvelar ese secreto de Ángeles antes de tiempo, no sé muy bien cómo habría podido continuar la historia. A lo mejor si alguien pone en una balanza los pros y los contras resulta que sí le llama esta lectura; eso ya va en gustos, así que aunque yo estoy indecisa en cuanto a recomendarla o no, y desde luego tengo claro que ni volveré a leerla ni será de las novelas que me han dejado huella o de alguna manera me han marcado, dejo a vuestra elección lo de animaros a leerla.




viernes, 12 de junio de 2015

La alargada sombra del amor - Mathias Malzieu

Título original: Maintenant qu'il faut tout le temps nuit sur toi / traducción del francés por Sofía Tros
Edición: 1ª ed.
Publicación: Barcelona: Mondadori, 2010
Descripción física: 148 p., 22 cm.
ISBN: 978-84-397-2305-9
Serie: Reservoir Books
CDU: 821.133.1-31"19"
Signatura: N MAL ala
Precio: 13,90 euros en la Casa del Libro



ME ABURRO, QUE AQUÍ NO PASA NADA...

Creo recordar que este libro me llegó a través de una de las ediciones navideñas del bloguero invisible, y además cuando lo recibí me hizo mucha ilusión porque hacía no mucho tiempo que había leído La mecánica del corazón, del mismo autor, y me había gustado bastante. En más de un sitio había oído que esta novela era la continuación precisamente de este libro, pero nada más lejos de la realidad; no solo porque no están relacionados de ningún modo (o si lo están, que después de leerlo tengo mis dudas, es de un modo muy velado y bastante tangencial), sino porque La alargada sombra del amor es en realidad anterior, pero no se había publicado antes en España porque al parecer los editores consideraron en su momento que no iba a tener muy buena acogida.

Pero como La mecánica del corazón sí tuvo en su día un éxito tremendo, se ve que los editores aprovecharon el tirón para repescar esta novela anterior de Malzieu; y claro, cuando te ha gustado mucho un libro y te venden otro como su continuación, es casi inevitable que esperes más, y en este caso más de lo que luego ha resultado ser, al menos para mí...


Argumento y personajes

El libro es tan corto y a la vez tan especial que es un poco complicado hacer un resumen de su argumento; de todas formas os pongo lo que dice en su propia contraportada, que es bastante revelador:
Mathias, un joven treintañero, acaba de perder a su madre. Mientras espera en el parking del hospital a su padre y a su hermana, ocurre un hecho insólito: un gigante se le aparece y le anuncia: "Soy el gigante Jack, doctor en sombrología. Trato a las personas que sufren una pérdida, administrándoles un trozo de mi sombra. Con la sombra se pueden batir el dolor y la muerte.". Mathias deberá aprender a utilizar la sombra protectora. ¿Será capaz de vencer el dolor? ¿Evitará caer en el abismo? ¿Somos nosotros mismos capaces de asumir la pérdida de un amor, un familiar o un amigo? Si no es el caso, el gigante Jack -un viejo conocido de los lectores- tiene una fórmula perfecta para todos.
Como veis, la historia no puede ser más sencilla; no es que quiera decir que es sencillo esto de perder a una madre, que es algo que por desgracia, generalmente tarde o temprano sucede. Pero casi resulta más complicado en realidad resumir el argumento del libro, porque la historia gira todo el tiempo alrededor de este hecho. Lógicamente, y como cualquier otra persona en las mismas circunstancias en las que se encuentra el protagonista, Mathias (no sé si el autor le ha puesto su mismo nombre porque sí o porque la novela tiene algo de autobiográfico), el sentimiento es el de que todo alrededor está triste y vacío por la pérdida de alguien tan importante. Pero aparecerá el gigante Jack para ayudar a Mathias a superar esta pérdida y a volver a sentir las ganas de vivir. También aparecerán tanto el padre de Mathias (no recuerdo su nombre y ahora mismo creo recordar que ni siquiera se llega a mencionar) como su hermana, Lisa, aunque tampoco llegaremos a conocerlos con mucho detalle porque la historia se centra prácticamente todo el tiempo en Mathias y sus sentimientos, su forma de enfrentarse a la vida ahora que su madre no está con ellos, sus momentos de tristeza, de querer dejarlo todo, de querer morirse para estar con su madre, de querer traerla a ella de vuelta para que las cosas vuelvan a ser como eran antes...

Me llamó la atención eso de que en la contraportada del libro dijera que el gigante es un viejo conocido de los lectores. Sí me acordaba de que el protagonista de La mecánica del corazón se llamaba Jack, pero claro, La alargada sombra del amor se escribió bastante antes; también en esta novela de la que os hablo ahora se menciona a una tal miss Acacia, que aparece en la otra; así que no sé si es que el autor ya tenía en mente escribir la siguiente novela y por eso cita a los dos personajes en esta, o qué. En cualquier caso, lo de que el gigante sea un viejo conocido, en el caso de que se trate del mismo Jack que conocí en La mecánica del corazón, no me cuadra para nada con que esta novela sea anterior a la siguiente; así que me he quedado con la intriga, la verdad...


Mis impresiones

Como decía al principio, en su día me gustó bastante La mecánica del corazón (a pesar de ese final que me supo muy a poco), así que di por hecho que esta novela también me gustaría tanto como la anterior, o incluso más. Pero me temo que no fue así; y me dio mucha rabia, porque el estilo de Malzieu es muy poético, con frases por lo general muy sencillas pero a la vez preciosas. Y a veces una historia puede ser de lo más sencilla, sin florituras, pero si la forma de contarla es bonita, casi que el argumento no tiene mayor importancia.

En este caso no ocurrió esto. Sí, la prosa es muy bonita pero la historia, a pesar de todo, no me terminó de llegar. Es preciosa la forma que tiene el autor de meternos de lleno en los sentimientos del protagonista, y nos sentiremos tristes de ver su tristeza (confieso que casi se me escapó alguna lagrimita y más de una vez se me hizo algún que otro nudo en la garganta), pero llegó un momento en el que me empecé a aburrir como una ostra. A pesar de que la novela es cortísima, hubo algún fragmento en el que incluso llegué a cerrar el libro y a mirarlo para comprobar cuántas páginas me quedaban para terminarlo; y eso es una cosa que no me pasa muy a menudo pero cuando ocurre me desanima bastante. No sé si es cosa mía o qué, porque ya sabemos que a veces percibimos una lectura de manera diferente dependiendo del momento o de la situación en la que la leamos; pero me resultó raro, porque había fragmentos con frases preciosas que me encantaron, y sin embargo hubo otros que me dejaron totalmente fría. Y no creo que fuera cosa del estilo del autor, porque tanto de la novela que leí anteriormente como de esta, ese estilo era perfectamente reconocible y no ha cambiado. En fin, misterios de la lectura.

Otra cosa que se me hizo cuesta arriba pero de una manera increíble fue pensar en la edad del protagonista. Ya había visto en el resumen de la contraportada que Mathias es treintañero, y en un momento hacia la mitad del libro él mismo menciona su edad. Pero es que me chirriaba un montón que, a su edad, hiciera las cosas que hacía y dijera las cosas que decía. Creo que si en lugar de ser un chico de treinta y tantos años hubiera sido un niño de ocho o diez, hasta me habría caído simpático el pobre y habría llegado a sentir ternura por él, viendo la situación por la que estaba pasando; pero no, las reacciones de Mathias no me parecieron para nada las propias de una persona de su edad. Eso sí, si el autor lo que perseguía era hacernos partícipes de la tristeza del protagonista, y de sus pocas ganas de vivir por causa de la muerte de su madre, y de transmitirnos una atmósfera gris y hasta un poco agobiante en ocasiones, lo consigue de sobra; pero el caso es que no me terminó de convencer el tema de la edad. No sé, parece como que eso de encontrarse a un gigante, doctor en sombrología, que le va a ayudar a sentirse mejor, le pega más a un niño más pequeño, por aquello del componente fantástico; pero que un chico de treinta años venga con esas, es que no lo termino de ver absolutamente nada... Había ratos en los que incluso me quería convencer de que a lo mejor Mathias lo que estaba haciendo era recordando momentos vividos con su madre cuando él era mucho más pequeño, pero no hay ninguna pista que nos indique que se trata de eso; al contrario, se supone que todo ocurre en el momento presente, o al menos yo lo he percibido así.

Sin embargo y a pesar de todo, el gigante nos llega a caer simpático, por muy fantástico que sea. Es tan majete y tan torpe, todo desgarbado él, cantando y chocándose con todo, y principalmente tratando de animar a Mathias por todos los medios, que le cogeremos cariño desde el primer momento. Pero incluso de él me llegué a cansar al ir avanzando en la lectura. Y eso que a mí la literatura fantástica me gusta bastante; con esto quiero decir que no es que me chirriara el hecho de que aparezcan elementos fantásticos como este gigante que habla y canta.

Y ya lo que terminó de matarme fue el tema de las faltas de ortografía, que lo siento mucho pero es que ha habido lecturas que se me han hecho insoportables por culpa de esto. Ya puede ser la mejor historia del mundo, escrita por el mejor escritor del mundo, que como me encuentre erratas o faltas es como si la propia historia se fuera desinflando sola y se me hiciera cada vez más cuesta arriba. Por suerte no fueron muchas, pero las que me encontré me parecieron demasiado gordas como para no reparar en ellas; eso de encontrarme que hablando de un arroyo (de agua) escribieran "arrollo", o que hablando de la savia de los árboles escribieran "sabia", lógicamente no me gustó nada de nada; aparte de que pensaba que una editorial como Mondadori sería bastante más cuidadosa en este sentido...


Conclusión

Me temo que este es de los libros que no tardaré en olvidar porque no ha conseguido dejarme absolutamente ninguna huella. Eso es algo que odio: casi prefiero mil veces que un libro me ponga incluso de mala leche por el tema que trate, o por algún personaje que llegues a odiar, antes de que me deje indiferente como me ha pasado con este. Y es una pena, porque ya digo que el estilo de Malzieu es muy bonito y el autor sabe transmitir muy bien los sentimientos del protagonista de la historia, con ese lenguaje tan poético que utiliza.

También es cierto que cada libro tiene su lector y cada lector tiene su momento; quizá yo no lo he leído en el momento adecuado, no quiero decir que el hecho de que no me haya gustado sea únicamente culpa del autor. Lo que a unos les gusta a otros les puede resultar insoportable, y viceversa, con lo cual quizá a otra persona este libro sí le llegue más de lo que me ha llegado a mí. El tema que trata es delicado y aun así está muy bien llevado, sin recrearse demasiado en el dolor de la pérdida; aunque yo sigo insistiendo en que no me pega para nada que el protagonista sea un tío treintañero. Pero quizá haya gente a la que la historia le parezca redonda, así que yo estoy indecisa en cuanto a recomendar el libro o no, pero ahí lo dejo.

Si os gustan las historias intimistas, de sentimientos, es bastante posible que disfrutéis de esta lectura; si por el contrario no sois mucho de elucubraciones, puede que os pase como a mí y os aburráis como ostras. En cualquier caso, a no ser que seáis inmunes a estas cosas y las lecturas no os afecten demasiado o no lleguéis a meteros tanto en la historia como para que os afecten, lo que no recomendaría para nada en el caso de este libro es que lo leyerais si no estáis en un momento anímico demasiado bueno, porque lo mismo después de leerlo ya sí que os remata...